Y no es que esté colocado.
Es una canción de James Blunt (¿cómo se pone el iconito del pastel en el MSN?). Admitimos James Blunt como petardo, pero esa cancioncilla en concreto me gusta. Que me tire el primer pedrolo el que no tenga una carpeta de varios en la que hay algún archivo suelto de un artista infame. Disclaimer: no aceptamos Camela como artista. Tengo cosas aún más aterrorizantes, que omitiré mencionar para que el público - escaso aunque estimado - no se me asuste.
(16:35, pausa para comer.)
Atlantis se retroalimenta, es verdad. Tanto que hasta NdelT escribe cuando estamos más activos. No como ahora, claro. Lo que ocurre últimamente es que... bueno, no sé qué ocurre últimamente. Últimamente no leía ni las noticias (en Barrapunto). También es verdad que no tenía nada de tiempo. Pero llegó el verano y tamoco escribía. Será el cansancio. O la retroalimentación. O que últimamente no me gusta como escribo.
Algo será, pero me resulta ridículo que mi pensamiento de I(L)Kipi esté por ahí todavía en los pensamientos recientes.
No es que me falten momentos de esos en los que uno escribe cosas bonitas, de exaltación de los sentimientos y tal. Momentos malillos he tenido, y momentos tristes también. Sin llorar y sin dramas - no es por hacerme el machote que por otro lado no me va a salir, es que soy de lágrima dura. Pero momentos malos, al fin y al cabo. Aunque ni siquiera entonces tenía ganas de escribir. Puede que porque en el fondo era consciente de que tampoco era para tanto, y que no merecía la pena quejarse. Puede también que porque últimamente estoy aprendiendo a callarme. Si esto último es bueno o no no lo sé, sólo es que estaba harto de tener que publicarlo todo siempre. Que tener cosas para uno mismo también es bonito, y que a veces tampoco arreglas nada montando un drama, que hay cosas que se arreglan solas. O que puedes arreglar sin la ayuda de nadie. A veces abría el new.php y lo cerraba al minuto, mientras mascullaba que ni tenía importancia ni mi mediocridad literaria me iba a permitir expresarlo con estilo. Igual he empezado a pedirme demasiado en lo que a escribir respecta. Ahora que lo escribo, se me ocurre que Atlantis nunca ha requerido magnánimas obras literarias para arrancar sonrisas. Ehm... pasapalabra.
Es que creo que he empezado a exigirme un poco más en todos los aspectos, no sólo en lo que a escribir concierne. A veces pienso que inútilmente, lo cual no evita que me lo siga exigiendo. Como cuando trato de controlar a quién quiero y a quién no. No trato de engañarme, que otras veces lo he hecho y me ha salido rematadamente mal. Me hago listas de "por qué debería querer a esta persona" y "por qué no debería querer tanto a esta otra", las repaso mentalmente y dejo que las emociones sigan su curso. Las emociones son gilipollas, pero a lo mejor a base de darles patadas aprenden. Nota: en el título "por qué no debería querer tanto a esta persona" se debe entender "por qué no debes pillarte de semejante imbécil". Me exijo también eliminar de mi vida el máximo número posible de momentos LOSCSM posibles. Sobre todo los más estúpidos, como por ejemplo esos momentos LOSCSM en los que me siento solo - en medio de un montón de gente, como tantas canciones facilonas han repetido innumerables veces. Para empezar: defínase estar solo. No, estar en el messenger y que nadie te hable / te haga caso no es estar solo. Ni que nadie te escriba en el buscamaris. Ni que el nene de turno entre no te llame, te mande un mensaje o un correo. Estar solo en el sentido LOSCSM de la palabra es no tener a nadie, ni en esa coyuntura en la que todo el mundo menos tú tiene algo razonable que hacer, ni nunca. Y para continuar. Si aprendes a aprovechar esas coyunturas en las que todo el mundo menos tú tiene algo razonable que hacer, igual empiezas a disfrutar de la soledad. No tener a nadie alrededor mola mucho más de lo que la gente se piensa. Lo cual me recuerda que también me exijo últimamente que mi estado de ánimo dependa sola y exclusivamente de mí, y no del mundo que me rodea. No se debe tergiversar la afirmación anterior. No me exijo que el mundo que me rodea no me afecte, lo que me exijo es que no me afecte de forma involuntaria. Al fin y al cabo, si yo quiero que me afecte algo - cosa que suele pasar -, sería incongruente tener una máxima que me impida hacerlo. Se trata de eliminar el efecto LOSCSM de las respuestas que el exterior tiene a veces a tus interacciones. Como por ejemplo, y confirmando el ejemplo anterior, que nadie te hable en el messenger. O que cierta persona te haga menos caso del que tú querrías. O que todo el mundo esté ocupado y nadie te pueda atender en tu momento de excelso aburrimiento. O que alguien esté cabreado y te grite. O que alguien esté frustrado y enfoque su odio hacia ti. O que alguien se frustre porque es un imcompetente y tú haces bien tu trabajo. El efecto de la crueldad instantánea del mundo sobre tí es inversamente proporcional a la capacidad de análisis y racionalización de las causas de la crueldad que el individuo receptor posea.
Si esto lo leyera un matemático o un físico pensaría: estos informáticos son la polla, sacan un lema de la gilipollez más grande. Y llevaría razón.
A continuación, y siendo consciente de lo largo y tedioso que se está volviendo este pensamiento, por lo concentrado de sus contenidos, añadiré una lista desordenada (esto es, <ul>) con otras cosas (a saber, <li>) que me rondan la cabeza. <li> que son potencialmente un pensamiento por ellos mismos, pero que como ni tengo ganas ni tiempo de ponerme a desarrollarlos, pues ahí se quedan. Para referencias futuras.
Nota: no está demostrado que la aparición reitrada de algunos puntos sea significativa, aunque tiene toda la pinta. Mirad la página del bichito (gggg, tiene un mandito a distancia), y luego echadle un ojo al mejor sistema operativo del mundo, y luego os hacéis una lista de las cosas que os queréis comprar. A ver qué os sale. Ale, el Nirvana a la puñetera mierda.
Os quiero, aunque no escriba.