Me encantan las perdidas...
Digo, las llamadas.
O algo.
Jijiji.
No quiero aprovecharme más de lo que no es mío: esto es, el tiempo de oficina, que acaba de acabar oficialmente (15:00h). Pero en resumen: ya no era mi compañera, así que no cuenta. Y estamos en el extranjero de algún sitio ¿no? Cómo mola.
Ahora me voy a casa, que está allí Tabasco. Acaba de llegar de Haifa (via Sudáfrica) y el lunes se va a Roma, pero los siguientes cuatro días está con nosotros.
Y además ayer volvió mi hermana.
Porque la vida puede ser...
... un puto follón, sí. Pero vida.