--¿En qué piensas?-- preguntó la voz.
--En ti.
Y siguió pensando, imaginando que paraba el coche, y buscaba con impaciencia debajo de la tela, apartando a tirones la ropa interior, mordiendo con furia, enviando electricidad al espacio delimitado por su cuerpo, olvidando todo, negando todo.
--¿En qué piensas?-- preguntó la voz, esta vez en la vida real.
--En ti.