hay rayos, pero no truenos

Seis años ya, y todavía no le encuentro el fuste a las cruces. Supongo que lo de no beber influye en que me parezca una fiesta absurda y aburrida. Porque lo del botellón tiene un pase, pero de ahí a encontrar divertido estar siete o más horas de pie, en una plaza a rebosar de gente, pegajosa y ruidosa (la plaza, no la gente)... Pues mira, no.

Decidido, no vuelvo a salir ni aunque me lo pidan.

Hace un rato había un montón de rayos, pero los truenos no llegaban. Ahora también hay truenos, pero no llueve. Jarl. A ver si les llueve, y se les mojan las ganas de dar por culo con botellones de mil horas.

Al final se me ha olvidado tu cumpleaños. Bueno, olvidado en realidad no, pero pensaba que era un día después. Mi memoria de pez. Además, me niego a anotar los cumpleaños. Ya es un coñazo cambiar de agenda, imagínate cómo tiene que ser cambiar de agenda y copiar todas las cosas que tienes que mantener. Tiene más encanto olvidarse de los cumpleaños. Que por otra parte, qué tendrán de especial. ¿Seguro que los cumpleaños no los inventó el corte inglés? ¿Qué opinaba Marx de los cumpleaños? A mí me suena a conspiración capitalista para que consumas y beneficies así a la economía.

Que lo siento, que se me ha olvidao.

Todas las mañanas, cuando me despierto, pienso:

Y qué "·%&½~# hago yo aquí.

Bueno, por lo menos estoy gastando menos dinero que en Alemania. De hecho no estoy gastando casi dinero, y si al final me cogen en el Corte Inglés igual tengo hasta ingresos. Y tengo a todos mis amigos, por otra parte.

No sé si hubiera seguido igual de feliz en Alemania, pero la verdad es que me iba muy bien.

Me hace falta un novio aquí. O por lo menos un buen polvo. Para empezar a sacarle el gusto al producto nacional. Snif.

sabaoth, 02th May 2006, Tuesday, [14:03-14:14] @ eso, eso, el rabo va a llegaaar