Yo en verdad tenía ganas de volver. Creo. Es que creo que NdelT tenía razón cuando dijo que yo era un chico... casi-de-pueblo. Vamos, de ciudad chiquitita. En realidad no recuerdo que NdelT haya dicho eso. Le pega decirlo, en cualquier caso. Como sea, que en realidad me alegro de volver a Granada. Con mis amigos cerca (consideramos menos de 300km como cerca), con mi familia cerca, rozando un poquito lo de ser profesor... No sé. No está tan mal haber vuelto.
Lu, he intentado timar a mi madre para ir este sábado al Ikea de Murcia en lugar de al Ikea de Sevilla, pero no ha colado. Alega, y con razón, que Murcia ya la ha visto y que Sevilla no. Y en verdad los dos cogen a la misma distancia, y no se me ocurren las ventajas que puede tener Murcia sobre Sevilla. Aparte de que la carretera, personalmente, me gusta más. En fin.
Yo lo que quiero es comprarme mi sillón y mi mesa para mi despacho-cocina-comedor. De mi dormitorio-peliculódromo ya hablaremos en otro pensamiento.
Ea, que me voy a dormir.