Se me ha vuelto a olvidar algo importante: nunca agarres al moose de las astas mientras vous faites nique-nique, porque se sentirá infravalorado.Se trata de un rumiante, pero tiene su orgullo también. Es un poco como si a ti te agarran de las orejas mientras haces lo que algunos llaman un francés; es útil, sin duda, pero queda ridículo.
M.