No me cansaré de decirlo, y es porque yo también debería aplicármelo de tanto en tanto: deja de comerte tanto la cabeza. Las cosas son mucho más sencillas de lo que parecen, es algo que aprendí de una persona increíble. Y Klamery (es divertido que al final, una misma persona acabe con tres o cuatro seudónimos ciberespaciales) ha dado en el clavo por lo menos en una cosa: habla con Trezze, que de tonta no tiene un pelo, y haz el aeroplano. El aeroplano es bueno, el aeroplano es tu amigo. La cobra ya la tienes. Do the plane. Baby.