... en los que parece que no deberias haberte levantado de la cama. Ánimo nena, que saber lo que pasa es tres cuartos dela solución. Un beso grande.
¿Tú crees que no sirven para nada? No me lo creo :P
... la que va de visita a la mierda, y con bonobús, soy yo. Bueno, no. Lo que tengo que pensar (según me han recordado) es:
Así que nada, aquí estamos. Consiguiendo ser lo menos melodramáticos posible. Ahora, simplemente, hay que tirar adelante, poner el despertador cada tres horas y hacer que la niña se harte de leche, primero materna y luego artificial, hasta que recupere su peso y empiece a engordar.
Ah, no lo he dicho, había perdido un kilo y cuarto.
Pero ya puedo dejar de preocuparme: ahora va a estar alimentada, ahora ya no va a pasar hambre.
Decía P:
- Ahora te pondrás dramática, en plan la oscuridad se cierne sobre mí y, si no fuera porque temo darte la idea antes de que tú la pienses, te diría exactamente la frase que vas a decir ahora
- ¿Te refieres a la frase toda la puta vida cargando con ellas, y ahora no sirven de nada?
- Exactamente, a esa mismica me refiero. Ése es el tipo de pensamientos que tienes que evitar.
Y en ello estoy.
Por otro lado, teníais que ver la cara de sorpresa que ha puesto al apretar la tetina del biberón, cuando se le ha derramado toda la leche en la boca, por las comisuras y por el cuello. Ha abierto los ojos hasta el infinito...