me he acercado al ordenador...

... con un motivo la mar de prosaico, recargar el móvil para devolver una llamada.

No me siento poética en absoluto. Quizá, por primera vez en mi vida, me siento con los pies firmemente plantados en la realidad. Y esa realidad está compuesta de belleza, dolor y felicidad.

Aclararé antes de seguir que soy inmensamente feliz.

Tanto que tengo casi ganas de decir lo siento: pero soy feliz.

A veces pareciera que el dolor o la belleza me distraen de la felicidad, pero no, sigue ahí.

No sé ni en qué orden va lo que siento, porque va girando como una de esas peonzas que no sabes de qué color son hasta que se paran. Y no parece parar...

Ahora Zimt (mi niña, mi canela preciosa) con sus enormes ojos rasgados y su boca hambrienta, está durmiendo. Mientras, el padre ve la tele por primera vez en una semana. Yo preferiría estar jugando con alguno de mis regalos de Reyes (1), aunque probablemente vaya para allá y disfrute de su compañía un rato. Por cierto, este año por primera vez los Reyes soy también yo (2).

En fin, que quería dejar una señal de lectura (o mejor dicho, de escritura) por aquí, antes de que la peonza empiece de nuevo a girar vertiginosamente.

Gracias por haber venido. Y gracias por haber estado conmigo. Vosotros sabéis quiénes sois, y por qué gracias a vosotros he pasado menos miedo.

Como siempre, queda la mejor parte: seguir adelante.

Pronto os sigo contando.

(1) Como el Quarto! que vicia un montón.

(2) Aunque Zimt no les había escrito, así que no le han traído nada. De hecho, técnicamente no entraba dentro del año administrativo de los Reyes Magos.

lucille, 06th January 2006, Friday, [10:27-10:58] @ casa