I love Cartagena, I love rabos

Sobre "silencio"

Anoche soñé con un naufragio; el mar te arrojaba a un país lejano... Todo lo que conocías se venía abajo y cuestionabas tus creencias, mi amistad, tus lealtades. Empezabas desde cero, como Viola de Essex, te disfrazabas de otro y probabas a ponerte en su lugar.

Me desperté y estaba otra vez en el albergue Jules Ferry de París, esperando un avión a Montréal. Sonaba Summertime en un saxofón desde algún piso compartido de la vecindad. Le recitaba versos al Canal St. Martin mientras el destino no hacía sino mimarme, acariciarme, regalármelo todo sin pedir nada a cambio. Hasta encontraba un mensaje en chino taiwanés bajo mi litera. Lo volvía a colocar exactamente donde lo había encontrado, para regocijo del que supiera descifrarlo. Quizás fuera una lista de la compra, no sé, pero a mí me hizo inmensamente feliz.

Asistir al preparto de tu niña, Lu, se lleva la palma. As did escuchar la emoción en la voz de su papá al anunciar que ya había llegado.

M., 06th January 2006, Friday, [09:35-09:54] @

cómo avergonzar a un alce canadiense

Sobre "silencio"

P.D. Vestid al alce, que ya os vale. En su contrato aparecía sólo lo de la parka. Ya me costó sacarlo de las Rocosas, que aceptase ser juguete, que se disfrazara para salir del bosque sin asustar a todas las niñas en el avión con sus enormes cuernos y gran rabo, para que ahora me lo traumaticéis poniéndole pañales. Es un alce adulto. Tiene pelo. Me va a poner una demanda por traerle en la mochila como inmigrante ilegal, con un contrato en el que ponía "animador para niños", que no incluye striptease ni polvitos de talco ni cremita en el culete. ¿No le habréis cogido el pasaporte hasta que salde su deuda?

M., 06th January 2006, Friday, [10:19-10:32] @

silencio

Silencio en Atlantis. No se oyen sonidos de letritas aplastándose al presionar el muelle que las mantiene alejadas del sensor. Bueno, será que no queremos despertar al bebé.

Ea, ya lo he dicho. Estaba esperando que Lu hiciera algún comentario en plan apoteósico, en plan el uno de enero de 2006 nació ella o algo así. Pero hoy he decidido que Lu estará ocupada con cosas más importantes ahora mismo. Así que lo hago yo. Nació el uno de enero. La verdad es que (personalmente, y aunque sea la cosa menos importante ahora mismo) me hubiera gustado que naciera el 31 de diciembre. Así sería la más pequeña de la clase. Y terminaría la carrera con 22 años. Y... se me está yendo la cabeza. Qué más dará cuándo termine la carrera.

Es que en realidad no es una buena hora (2:51 de la mañana) para ponerse a escribir algo importante (y serio).

En fin, todos esperamos aún el anuncio serio de Lu sobre el evento.

Yo por mi parte, disfruto de mis vacaciones todo lo que puedo. Por las noches me agobio, porque voy a llegar a Alemania con las manos vacías, después de haber prometido el oro y el moro para la vuelta de Navidad. Pero en realidad me dura poco el agobio. Al día siguiente me vuelvo a levantar a las 2, mi madre me organiza algún viaje (a veces me siento como un vulgar chófer), alquilo un DVD y todo arreglado. Las vacaciones molan.

Ah, por cierto, estuve en Cartapena. Seré Franco (digo... franco): cuando me desperté el día que salía el bus para ir, estuve a punto de quedarme durmiendo y pasar. Porque en realidad no tenía sensación de vacaciones. Todo seguía yendo igual de rápido que siempre; todo eran fechas, todo eran "dentro de tres días", todo eran "me quedan dos días aquí y luego"... Argh. Quería descansar, estar en mi casa o donde fuera sin tener que coger trenes coches aviones o autobuses. Pero en fin. Quedarse, en cualquier caso, no era una opción. Y cuando ya estaba montado en el bus y quedaban dos horas para llegar a Murcia me di cuenta de que realmente tenía ganas de llegar.

Las vacaciones en Cartapena molaron mil. Dejando a parte el mal humor de la gente que quería parir y no paría - que a mí no me dejaba de resultar cómico, aunque mi visión del tema no hiciera más que agravar el susodicho mal humor - todo era estupendo. No lo voy a contar, porque escrito resultaría muy aburrido. Pasear a paso de embarazada no es una acción realmente atractiva desde el punto de vista literario.

Como sea, me resulta extraño cuando la gente me dice que Cartagena es una mierda de ciudad. Será que a mí las calles de Cartagena me traen muy buenos recuerdos, y por eso me gusta.

En cualquier caso va siendo hora de irse a dormir. Acaban de sonar las tres en las campanas de la iglesia. (Qué auténtico, ¿verdad?) Yo hoy he redescubierto los contornos y las gafas nuevas me empiezan a rozar en la nariz. La gente me dice que estoy guapo con las gafas. Mis amigos, que las gafas están chulas. Mi mamá que tengo pinta de intelectual. A mí si son feas o bonitas me importa poco.

Veo. Así que el resto a mí plin.

sabaoth, 04th January 2006, Wednesday, [14:47-15:05] @ mis gafas molan mil