¡Claro, eso era!
¡Pues Kölle Alaaf a todos!
En todo caso, la extrema velocidad de la estrella hace que esté atravesando el borde de nuestra galaxia sin que le afecte la gravedad que mantiene unidos al Sol y a todas sus compañeras estelares de la Vía Láctea, y esté escapando imparable hacia el medio intergaláctico.
El día bueno para ir a Colonia habría sido hoy, que es el comienzo oficial del carnaval (de hecho, dentro de un rato, a las 11 y 11 minutos). Así son los alemanes, eligen un día en concreto para hacer el payaso (literalmente) y da la impresión de que concentren ahí todo el año. Es lo que hay.
En cuanto a la noticia de arriba, ¿no suena hasta literario? Un agujero negro engulle a una estrella de un sistema binario, y la otra sale disparada a 2,6 millones de kilómetros por hora.
Me hace gracia, porque P usaba esa metáfora para explicarnos, al principio... un sistema binario. Y ahora, de lo que antes eran desechos de fusión, parece que saldrá otro elemento.
No me puedo creer que vayamos a ser uno más. Es muy curioso, siempre hemos sido dos.
Comentábamos P y yo esta mañana que no tengo tiempo de tener antojos, porque me paso demasiado rato intentando volver a la normalidad. Anoche cuando veníamos de encargar las cortinas y del videoclub (justo cuando empezaba a chispear) me volvió a dar el dolor este paralizante de la noche del sábado, y así hasta esta mañana que parecía que se había ido más o menos. Ahora llevo aquí un rato ya y me ha dado acidez (y sólo me quedaba una pastilla de Zantac, así que si me vuelve a dar las puedo pasar canutas). Tardamos mil en volver a casa, incluso intenté andar de lado, que parecía que medio conseguía moverme.
Bueno, ya sabéis cómo soy. Me cuesta mil pedir ayuda a los demás. Parece que las cosas sólo tienen mérito si las consigo venciéndome a mí misma. En este sentido, está siendo bastante duro ver cómo cáda día dependo más de que me echen una mano. Levantarme de los sitios, incluso darme la vuelta en la cama puede ser agotador y dejarme sin respiración. Las cosas más simples, como comer o dormir, se complican lo indecible y tengo que respirar hondo, relajarme, enfrentarme al dolor... dejar que me cuiden.
Ya he aprendido a hacer punto musgo. Encontré un tutorial en pdf por ahí (no es gran cosa, pero tiene dibujos). Y es que estaba echando la hebra por donde no era... ahora sí que puedo coger ritmo,y no se queda demasiado apretado... es una chorrada, pero funciona. Así que ahora voy a ver si aprendo un par de puntos más y hago algo así con forma (y no un cuadrado de punto así porque sí). Aunque también podría acabar siendo un jersey para el alce (la lana que uso para practicar es demasiado gruesa para un bebé).
Bueno, para compensar con todo lo anterior (rollo la oscuridaaad se cierne sobre míiii) tenía pensado hacer una comparativa entre el Canal Cocina y el Spice Platinum, pero...
Bueno, qué leche, éste. En realidad es un pensamiento de estos aleatorios que me dan. Como dije el otro día, tengo tele por cable, y me da que estos dos canales tienen mucho más en común de lo que parece. Lo que quiero decir es que van de gente que (aparentemente) se pone las botas así de buen rollo. Vas zapeando (recordad que desde ayer ya no hay excusa para decir haciendo zapping) y cualquiera de los dos canales independientemente puede provocarte salivación o náuseas, un qué pinta o un qué asco. Se me hace curioso que, por ejemplo, las religiones tengan algo que decir en ambos casos ¿qué importará lo que uno se guisa y se come? A mí en verdad, en verdad hermanos me da lo mismo. Más ahora. Y además hasta dentro de unos meses más todavía.
Al final son todo variaciones del mismo tema: carne y pescado, mayormente. Verdura, legumbres y cereales como tema principal son más bien programas especiales. Pero aunque la gente normalmente se limite a cuatro clásicos cuando están en casa, me pregunto por qué, haciendo un canal al respecto, no hay más variación: "Joder tío, otra vez están dando Filete con patatas VII". Cosas así variadas, platos para hacer en diez minutos un día de trabajo y temas así elaborados en plan hora y media para cuando vienen invitados. Y eso.
En fin, reflexiones de una embarazada haciendo punto frente a la tele. Es tan fácil ser un estereotipo... en realidad menos mal que la gente en general no escucha lo que pienso. O quizá sea eso lo que me crea ciertos problemas.