Anoche estuve hablando con mi orco favorito, una hora entera. Es un buen método para enterarse de cosas, pero también me contó historias que me han hecho pensar. El resultado es un pensamiento que no sé si llegaré a poner aquí...
Hay cosas que agitas, hay cosas que escribes, y hay cosas, simplemente, que no publicas... y éste va a ser el caso de lo que estoy escribiendo. O no, no lo sé. A veces, querría empezar desde cero, a contarlo todo desde cero... No soy una persona complicada, supongo que dependiendo del autor una descripción de mi personaje podría durar desde dos líneas a medio folio... y aún así, me cuesta explicarme a mí misma.
De repente, todas las cosas que quería decir cuando abrí esta ventana han cambiado de perspectiva, y tienen poco sentido. Tengo que dejarlo todo.