no están siendo lo que yo esperaba. Bueno, entre otras cosas, porque no esperaba nada de ellas. Pero aun así esto se sale de cualquier pronóstico.
Llevo un día raro. Y eso que no he tenido mucho tiempo para pensar. Aunque creo que no es sólo este día. Creo que todo está siendo raro.
Porque la última vez todo era raro, y al volver a un escenario en el que todo era raro, es imposible no sentirse raro. Y mira que yo digo que me da todo igual. Mira que yo digo que ya no me importa. Que me la suda lo que pase o lo que deje de pasar.
Pero me da a mí que no me da tan igual. Porque ni siquiera el hecho de que Noseloquequiero esté más amable conmigo elimina ese sabor agridulce que tengo cuando estoy allí. Ese estado de semifelicidad incompleta. De saber que te falta algo, que algo hiciste mal.
Esa sensación que tienes cuando piensas que si hubieras hecho las cosas de otra manera, a lo mejor ahora todo sería distinto.
Que sí, vamos. Que me jode que no me salude.