- ¿Te queda mucho?
- Un tema. Y tengo que mirármelo aunque sea.
- Deberías irte a dormir ya, si no no vas a dormir nada.
- Pero prefiero dormir cinco horas y habermelo leído todo que dormir siete y que me falte esto, que va a caer seguro. ¿El tuyo cuándo es?
- El miércoles, pero está suspenso fijo.
- Sí, venga ya.
- Que sí, que no me da tiempo.
- Te quedan tres días.
- Y muy pocas ganas.
- Este es el último, ¿no?
- Es el consuelo que me queda...
- Bueno, tres días más y serás libre.
Yo no sé vosotros, pero yo voy a echar esto de menos.