Que no se diga

O que se diga, bueno, mismo da.

Ayer tuvimos un día muy social en casa: estos chicos que se casan en octubre (los cuatro, pero dos a dos, claro) nos trajeron las plantas que nos iban a regalar por la boda. Está bien que nos las den ahora, porque si no probablemente ya habrían muerto. Pasamos un día chulísimo e hicimos comida para quince, aunque fuéramos siete. Y mi equipo de Trivial ganó (¿quién habría dicho que Raúl empezó en los juveniles del Atlético? Es bueno que haya un chico hetero por equipo, en el trivial, aunque sea bombero). Estuvo contando además unas cosas para echarse a temblar por todos los costados. Luego a la tarde fuimos donde mis primos e hicimos miles de planes (muy chulos) y nos echamos una partida al dominó que acabó también con victoria de mi equipo (esta vez incluía a P) con lo cual lo considero un día aprovechado (¿y si soy competitiva, qué pasa?)

No, ahora en serio, la semana se plantea bien, y eso que el sábado al final del día tenía la terrible sensación de que el tiempo se me escapaba de las manos más rápido que la pasta (que se me escapa muy rápido). No sé. Mi madre me animó bastante, dentro de lo que se me podía animar.

Así en retrospectiva, la misa por mi abuelo el viernes fue muy bonita, pero no paré de llorar todo el rato.

Me pregunto si ahora habrá algún tipo de ciclo en lo que siento, pero creo que por una vez en los últimos tiempos lo que siento y lo que ocurre tienen que ver.

Otro pensamiento aleatorio que quiero apuntar es que estoy pensando en escribirle algo al bebé... pero no sé por dónde empezar. No es que tenga la impresión de que, sino que es verdad que tendré que contarle cientos de cosas al final. Y no sé si empezar simplemente pidiéndole al hermano de P que se baje el Érase una vez la vida, así a tajo parejo.

lucille, 19th June 2005, Sunday, [22:08-22:21] @ Es que quedan miles y miles de decisiones, y en verdad yo estoy aquí, con lo bien que se estaría hoy en la playa sin ir más lejos