Es un encanto de niña. Mi casa está limpia, y no la he limpiado yo. Es un triunfazo, comparable a, no sé, comparable a otros triunfazos. No como una llamada perdida, pero vamos, como media llamada perdida. La felicidad por ocho lerus la hora. Todo este rato, era tan barata... la felicidad, digo.
No sólo de pan vive el hombre
Nota: cómo mola el último de Chaqui.