desayuno de sábado

No es con diamantes, pero también está bueno. Me he acostumbrado a comer de pie, con las cosas en la encimera. Porque la mayor parte de las veces (¿el noventa y cinco por ciento?) como solo.

Zumo, colacao con espumilla, y un brötchen con margarina (me equivoqué al comprarla) y mermelada. Hubiera picado un tomate, y le hubiera echao aceitillo por encima, pero es que tengo que gastar la mermelada.

Últimamente estoy más que ocupado: ni siquiera tengo tiempo para comer. Como se entere mi madre, me mata. Pero ayer comí a sus horas porque estaba fuera y no quedó más remedio, pero antes de ayer comí sólo una vez a las siete de la tarde, y luego piqué antes de irme a dormir. Y ayer mi cena fue a las tres de la mañana.

Además, estoy durmiendo menos que nunca. Ayer me acosté a las cinco, cuando funcionó lo que estaba haciendo, y hoy me he levantado a las doce y media. En condiciones normales, aún estaría durmiendo, hasta las dos, las tres o las cuatro. Pero me despierto, y pienso en mandar un mail a la lista de distribución o en hacer una cosa nueva que se me ha ocurrido.

Programando. Psi. Increíbles los entretenimientos que me busco. Y entre el Psi, mi proyecto de verdad, las clases, el alemán, y el proyecto de MB...

No tengo tiempo ni para comer. Nunca mejor dicho. Ni para echar de menos.

Envídioos, a los tres que estáis en Edinburgo. Pero no puedo perder más clases de las que voy a perder, ni puedo estar fuera mucho más tiempo de las vacaciones, ni pedirle a mis papis que me paguen más vacaciones. Ahora que voy a cobrar, pues otro gallo nos cantará. Pero eso es a partir de ayer, en el que se firmó el último papel. Ya es oficial.

Al señor becario de investigación le queda todavía un año en Alemania.

sabaoth, 16th April 2005, Saturday, [00:42-00:57] @ ¿Y colaborador con la facultad de traducción de Granada? Ojalá, MB, ojalá.