ayer hice de intérprete

Y me ofrecieron un puesto de florista.

Lo cual es curioso, no sólo por el concepto, sino porque al pensarlo me dije ¡es cierto, me apetece! De hecho, es uno de las artesanías que me gustaría más, de todo lo que no tiene que ver con los ordenadores ni los idiomas. Eso y la carpintería, con todo ese olor a madera, serrín, la transformación de los distintos elementos...

Lo pensé y me dije: sí, la verdad es que molaría mil. Aunque seguramente es una pena, porque no creo que esta mujer esté hablando en serio: simplemente se alegra de que le esté resolviendo todos los problemas que (según me dijo) el día anterior le habían llevado hasta a llorar.

Ya me voy haciendo una idea del proceso estándar de abrir una tienda al público.

  1. Encontrar un local, hacerte una idea de qué quieres hacer dentro
  2. Contratar la electricidad, conseguir los permisos de apertura, pasar la inspección
  3. Contratar el agua
  4. Contratar el teléfono y el ADSL/Cable. En realidad no hace falta darse mucha prisa, porque tarda una semana. De hecho, sale poco a cuenta porque te lo empiezan a cobrar antes de que lo estés usando. Sin embargo interesa tener el número lo antes posible para ir preparando la publicidad.
  5. Encargar el letrero
  6. Comprar los muebles (en el caso de la floristería, esto incluye una cámara especial para conservar flores que se suele hacer a medida)
  7. Organizar la apertura: press release, publicidad en general, promociones
  8. ¡Abrir!

Es curioso y emocionante cuando la gente está empezando. Tiene un punto mágico. Y realmente, ser intérprete es lo que más me gusta de este trabajo. En un segundo orden de cosas, me pregunto si tendrán ya pensado lo de la página web. Hmm... atento Sab, quizá aquí haya algo para the Subtrama team.

lucille, 16th February 2005, Wednesday, [21:50-22:00] @ dreaming in voz alta