me recuerda mucho al cuatrimestre pasado, el último que pasé en España. La música griega, en general. Por todo lo griego que ocurrió en mi vida. Desde que intenté aprender algo del idioma - llegué a la grafía, y espero llegar a más alguna vez - hasta los conciertos, pasando por... todas aquellas historias.
Las noches largas de verano, con mi portátil viejo cerca del piano, mirando a la terraza, siempre abierta, por si venía alguien. En la que me tomé tantas hamburguesas, filetillos y pinchitadas varias, tantos helados con NdelT, Unholy Lie y otros...
Y la música griega casi siempre de fondo.
Theos an einai...
Escribí muy poco sobre cómo eran aquéllos días. En general, escribo muy poco sobre cómo son los días.
Aunque supongo que las canciones, y las notas históricas que dejamos aquí ayudan a refrescar la memoria.
Y a veces lo hacen tanto que creyera levantar la vista y poder ver el sol a través de mi terraza. Como ahora.