pero por lo pardillo de este comentario.
Vale, no me cachondearé. Estaba hasta las orejas y me salían pasteladas y raciones de autoafirmación como esta. Porque en el fondo sabía que lo iba a perder. O que la relación era mucho más debil de lo que a mí me hubiera gustado.
Pero hoy había quedado con un amigo suyo. Intento evitar el pensamiento inmediato: "su amigo está antes que yo". Necesitará su espacio.
Juas. Sonrío, y casi me sale una risa socarrona. Porque su amigo era el otro. El que estaba antes que yo y mientras yo, si ustedes me entienden.
Osea, que empezó conmigo y lo dejó con él aquél día.
Más o menos.
En cualquier caso, me río, y me acuesto. Supongo que en el fondo me consuela... no sé. Me consuela haberme dado cuenta. De que me habían timado, de que me había timado a mi mismo, o de que... que eso, que me acuesto.