Te llamé pero no me cogiste el teléfono. No sé si estarías durmiendo, de fiesta, de compras o algo así. Espero que por lo menos no fuera por error...
Tengo muchas ganas de hablar contigo. Todo lo que sientes es el síndrome navideño erasmus, completamente normal, definido y que le ocurre a todos los erasmus del universo. Ya verás. Luego te cuento.
Échale un ojo a la página que estoy haciendo, es la que te dije (ver mi nombre de messenger). Ya está casi casi ahí. He estado mirando las estadísticas y hay 5 visitas desde .de, así que supongo que algo habrás visto :-D.
Ayer le dije a la camarera de al lado que la niña esta de Zapata me había contado que entiende. No le dije con qué malas maneras me lo contó, pero en verdad es todo una chorrada y una excusa para hablar del tema, porque yo lo sabía, ella sabía que yo lo sabía y yo sabía que ella sabía que yo lo sabía y aún así voy ahí todos los días y la llamo por su nombre. Al fin y al cabo ¿no son todos los camareros unos pitosos?
Te dejo, voy a seguir limpiando código.