pero esta noche no estás y te echo de menos. Es raro. Como a todas las cosas buenas, ya me había acostumbrado a probar cosas del weblog y hablar de la vida contigo antes de irme a dormir. A pesar de la siesta estoy algo cansada (no sé por qué, supongo que será la medio insolación de esta mañana en el examen del Goethe de nuestros niños). En todo caso, que sepas que he pensado en ti. (Besos)