al Gnome. Estaba ya un pelín harto de que las aplicaciones ocuparan cada vez más, y que 128 megas de RAM no fueran suficientes. Para tener un sistema operativo así de lento uso Windows.
Así que he descubierto Window Maker. No sé si es un escritorio del futuro o del pasado. Es... distinto. Tiene ventanas, por supuesto. Pero no tiene barras de tareas. Sólo tiene cuadraditos. Los cuadraditos de la derecha son los programas que puedes lanzar; los cuadraditos de la izquierda son los programas que se están ejecutando. Los cuadraditos de la izquierda te permiten cambiar entre aplicaciones.
Es un poco complicado, al principio, pero luego mola. Además, eso de que tu entorno gráfico se cargue en un segundo suena bien. Y que las aplicaciones tarden la mitad en cargarse que en Gnome, también suena bien.
En fin, cuadraditos al poder. ¿Cuánto duraré con ellos?