Te noto un tanto contaminado de fiebre consumista navideña... ¿vas a dejarte algo para el Weinachtmarkt? (¿se escribía así? ¿hay en Darmstadt?)
Iox, quiero que vengas ya. Yo estaré en Granada el viernes...
Lo de mis patines. Me repito un poco. Será que en verdad no tengo tantas cosas que contar. O tantas cosas importantes que contar.
He llamado a mi nene y está mejor. Se le ha pasado un poco el dolor, y ahora sólamente tiene que reposar para ponerse bueno.
Leo y no me entero.
a) [Chip maruja on.] Qué le hago yo. Ponen precios muy atractivos. [Chip maruja off.]
b) No sé como se escribe. Pero el Oxford sí. Weihnachtmarkt. Creo. Sólo vienen Weihnachten (Nochebuena) y Markt. Así que la unión la intuyes tú.
c) Más ganas tengo yo de llegar y verte. ¿Podré ir a la casa de cristal? ¿Podrás venir a la atalaya? ¿Tendremos otra nochevieja del mundo mundial?
d) Vas a Granada. Envidia. Morriña. Más envidia.
pero ya me da un poco igual.
Lo siento, no se me ocurre qué escribir. Sólo se me ocurre lo mismo todo el rato: "estoy raro".
De todas formas, por muy extraño que sea todo ahora, me queda poco para volver a España. De hecho, una semana y un día. Este miércoles no, el que viene, llegaré a Málaga a las 7 de la mañana (¿a que sí, a que mi vuelo es una putada?). Ya estoy pensando en los regalos de Navidad. De hecho, hoy me he comprado otro regalo de navidad, mientras buscaba regalos para mi familia. He encontrado otro regalo para mí y uno para Lu. Sorpresa.
Creo que no he dicho lo de mis anteriores regalos de navidad. Entré en una tienda de deportes así por hacer tiempo mientras una amiga iba al Aldi para comprar unas cosas. Y por casualidad, mirando los caros patines en línea, encontré unos caros patines rebajados. De 129 a 49. Nada mal. Y como yo me quería comprar unos patines en España hace ya un tiempo, y tampoco me quería dejar mucho dinero (los más decentes y baratos que había encontrado costaban 100) pues... me los regalé. Regalo número uno.
Regalo número dos. Como me había gustado lo de patinar sobre hielo, alquilar los patines en el Eissporthalle cuesta tres euros y medio y en la tienda donde compré mis patines en línea costaban sólo 50... pues pensé que los iba a amortizar, y que además esos molaban mucho más que los alquilados.
Y regalo número tres, el de hoy. Es la tercera prenda de vestir que me compro en Alemania. Y la tercera prenda de vestir que me cuesta 10. Esta vez unos pantalones piratillas. Así, para el invierno de Alemania. Ya, ya... pero seguro que este verano sí que los uso. Y costaban 10.
[Me voy a cenar. Tengo hambre y hago demasiadas cosas a la vez.]
[Ya.]
Osea, qué fuerte. Me acaba de llamar el gemelo del nene. Y me dice que el nene está en el hospital, con apendicitis. Que le operaron esta mañana y que ahora está bien. Que tendrá que pasar cuatro o cinco días en el hospital. Y que le puedo llamar mañana, que ahora duerme.
Oh, mi nene en el hospital. Cielos. Oh, cielos. Oh. Preocupación. Oh. Cielos, oh. Fin.