A ver. Lo que pasaba es que patinaba de frente y giraba 180º sobre mí mismo, para patinar para atrás. Pero además, giraba 180º (patinando hacia atrás, y con estilo, señores) para cambiar de sentido. Con lo cual, acababa mirando al mismo sitio, pero en sentido contrario.
Si no os enteráis, haceros un croquis.