Pues como te iba diciendo, es irónico que hayas escrito hoy... justo hoy que le he dado a parar cada vez que he encendido el navegador. (Porque es mi página de inicio...). Es curioso como uno puede acostumbrarse a la falta de novedades, y le sorprenden las cosas buenas.
Por ejemplo: hoy me han traído por fin el adaptador PS2>USB para el teclado nuevo. Y la pregunta puede ser ¿ah, ya te han traído el teclado? Y la respuesta es: sí, me lo trajeron, me dijeron: aquí está su teclado USB. Y cuando llegué a casa, por supuesto, era PS2.
No contentos con eso, llamé a la tienda y me dijeron que me tendrían el cable listo para el sábado siguiente, que les llamara antes de darme todo el viaje (la tienda está cerca del trabajo pero lejos de casa).
Y no contentos con eso, cuando llamé el sábado me dijeron que tal conversor no sólo no les había llegado, sino que no existía y que lo más práctico era que devolviera el teclado.
Por supuesto lo llevé (efectivamente, me pegué el viaje y cargué de nuevo con la mega caja del mismo) para luego constatar que, efectivamente, se habían equivocado, el cable existía y estaba en camino. Los chicos de la tienda sintieron mucho haberse equivocado y se lanzaron miradas asesinas los unos a los otros. En fin.
¿Qué hice yo? Lo natural en esos casos. Les dejé allí el teclado (me dieron ganas de devolverlo de verdad, como con el rollo de la impresora nueva, pero de eso hablaremos luego). Digo, les dejé allí el teclado y les dije: cuando tengáis lo otro me llamáis y vengo a por todo. Confío en vosotros. Nota mental: hoy paso de cargar el puto teclado por toda la ciudad otra vez.
Y nada, ayer llamé y la chica (que está hiperbuena y es muy simpática y quizá le guste) me dijo que ya tenían el cable. Hoy he ido a por él.
Aparte, he aprovechado la visita para mirar ropa interior masculina, comprar pescado y marisco fresco (suena mejor que sardinas y calamares, que es la verdad) y pan recién hecho, calentito. Lo hacen en hogazas de tres kilos, te parten una rodaja y te la pesan. Es maravilloso. Huele divinamente. Todavía me queda. Hmmmm.
Al volver perro(+) seguía conectado, a pesar de la diferencia horaria. Hemos estado hablando de lo divino y lo humano, pero sobre todo de Méjico, la amistad y la basura de mi conexión.
Luego he estado preparando las sardinas (fácil) y limpiando los calamares (pringoso). Limpiar calamares me ha recordado a mi facultad. Revisemos las cualidades de los calamares que me pasaban por la cabeza en ese momento:
Pero por supuesto esto no tiene nada que ver con mis entrañables compañeros de carrera. No. En absoluto. Qué va. Me acordaba de mi facultad porque estoy en papeleos para sacarme el título. Sí. Fue por eso.
Yo no es por nada pero me acaba de decir perro(+) que su edificio está en llamas. Y no puedo sino fliparla. Así que fin del post . Me voy a hacer deporte (sí, los calamares fritos engordan... y la mensajería instantánea también). Volveré pronto. Besos.