Con eso de que es gratis y tal.
Hoy ha sido un día raro.
Empezó con el proyecto. No había preparado nada. Y se notó. Preparé una transparencia de power point en mi libreta, en 3 minutos, a boli (estoy diciendo que se notó). Y expliqué de nuevo todas mis ideas, y dije que todas me hacían ilusión. Hombre, y es verdad.
Mi proyecto es un diccionario bilingüe en un teléfono móvil. Suena cutre... Pero lo original es que puedes añadirle idiomas bajándolos de internet. Sigue sonando cutre... Uno de estos idiomas que se le pueden añadir es el ruso. Eh, empieza a molar... Además, tengo almacenado sólo un diccionario de palabras de alta frecuencia, y el resto se buscan en la red. Es lo más interesante que se me ha ocurrido hacer en el ámbito del procesamiento del lenguaje natural por computador. Lo siento.
En cualquier caso, me patrocina Nokia.
Finalizado este acto, lo siguiente ha sido irse a Frankfurt. Lo dicho, es que es gratis. Cuesta veinete minutos en regional (nuevo, vacío y elegante) y las ganas. El caso es que Alex iba para allí (paso de pseudónimos...). Porque tenía que hacer yonosequé en la embajada española. Que al final no era en la de Frankfurt, pero de eso se enteró cuando *ya* estaba en el tren. Como sea, yo me acercaría a Frankfurt para echar el día y tal.
Frankfurt (am Main) es una ciudad fea, para el que no lo sepa.
Es como Madrid, muy centro neurálgico, muy centro económico, muy gris, con muchos edificios, pero sin parques. Joder, te ves negro para encontrar una plaza. O eso o es que hemos tenido la puñetera casualidad de saltárnoslas todas.
Lo más interesante: un pantalón en H&M (pana, marrón), 9,90; un forro polar, C&A, 9,00; una mochila en Tchibo (de snowboard, pequeña, sirve para llevar el portátil si lo protejo) 8,99. Bienvenidos a Frankfurt am Main, la ciudad de los diez euros. Lo mejor es que todo molaba un montón.
Eso y que nos hemos tomado un café en una cafetería que si no era de ambiente, al menos los camareros eran (muy) gays.
Retorno en regional (cutre, lleno). Y yo tengo la fantástica idea de sacar el tema del malasio. A) Para qué me meteré en la vida de la gente. B) Para qué me meteré en cosas que no tienen solución.
Me arrepiento fervientemente de haberlo hecho. Bueno, lo hecho hecho está, pero pediré disculpas. Ese tipo de cosas no son las que me deberían preocupar. Y no debería dar mi opinión, si no me la piden. Sabia filosofía plagiada de NdelT. Y es que en este caso no me lma habían pedido.
Qué fuerte, en español se declinan los adjetivos. Por género.
Como sea. La tarde se ha terminado de estropear con un tema del que no me apetece para nada hablar. Ya me ha calentado la sangre bastante.
Luego te cuento más, Luc.
P.D.: tu messenger está vacío cuando más lo necesitas.