Vale. Vosotros me decís que el griego es una persona importante en mi vida. Aún.
Pero es que por más que yo intento dejar las cosas atrás, cada día salen cosas nuevas que, al menos, me dan que pensar.
Ahora, de repente, se levanta una maraña de personas que yo conozco o que yo quisiera conocer y que resulta que todo el mundo conoce. Perdonad que no me explique mejor, pero es que ni es lugar (sería demasiado complicado) ni es momento. No tengo más ganas de seguir dándole importancia a esto hoy. Hoy, al menos.
Además. Éste está con amigos griegos hasta el domingo. Cuando se vayan los amigos y deje de estar tan ocupado me llamará, o le llamaré, y entonces podré hablar del tema que me mosquea. Mientras, lo único que puedo es hacer suposiciones.
Suposiciones y pegarme porrazos contra la pared por no haber hecho lo que estoy haciendo ahora... el año pasado.