¡Sigo a dieta! ¿Y qué?
Sí. Todo lo estúpido me pasa a mí: yo soy la que se cortó el dedo con una barra de pan, etc. Ahora me he roto un dedo con la pata de la cama: salía corriendo porque llegaba tarde al curro, iba descalza y de repente, se hizo el dolor.
Pues nada, veinte días cojeando. La médico, en cuanto lo ha visto, me ha dicho: está roto. Si quiere, por curiosidad, hacerse una radiografía, vaya al hospital y que se la hagan, pero el tratamiento va a ser el mismo. Así que he decidido fiarme de ella: total, que yo no la pague no quiere decir que una radiografía no cueste dinero. Tome usted calmantes para el dolor, de los que sea que tenga en casa: paracetamol, aspirinas... Ahora la enfermera (nota: qué enfermera, señores del jurado) le pondrá una venda: fíjese bien en cómo lo hace porque tendrá que hacérselo Vd. cuando se duche.
Y este viernes a Granada. Lo que no me pase a mí...
PD: Y sin noticias de las motoristas.