Y es que esta tarde en la playa había un puestecillo en el que te duchabas, con un bote gigante de Pantene recuperación solar (o algo así) y suavizante. Y dije: bueno, como iba a necesitar un kilo de suavizante para deshacer los nudos que posiblemente me habían salido en la playa (en el pelo), pensé,
pues como tengo que hacer el gasto, lo hago aquí.
Y será que no me he enjuagado bien, pero no hay quien aguante la peste del Pantene. No lo vuelvo a usar en la vida. Me asfixio por momentos.
Suena Dulce Pontes. Y pienso que no he dicho que, después de que mi niño el de Cartagena estuviera aquí en las fiestas del pueblo, me fui a ver a Lucille. Y me llevé a mi niño a su ciudad natal, de paso. Y que volví el otro día.
Ha sido un fin de semana estupendo, maravilloso. Me lo pasé genial.
Después de que se terminara el modo matrimonio.
Vale, el Firefox no me deja poner tildes. Al carajo, ya explicar'e esto otro d'ia. Adem'as, as'i dejo la intriga.