Es decir, que en la ronda de almería se rompió la correa del ventilador, que se enganchó en los cables del sistema eléctrico y me montó un destrozo.
Volví en grúa a casa.
Buen fin para mi visita a Lucille. Qué le vamos a hacer. En el fondo tuve suerte de que no se me bloqueara el sistema eléctrico (y la dirección, apunto) en una curva.
Al final, ni comida con este niño ni nada.
Enhorabuena, Dji.
Mi madre me da la tabarra con que tengo que estudiar. Diciéndome que he guarreado el verano.
Lo que no sabe es que guarreé el verano a propósito para tener limpio el segundo cuatrimestre.
Y a día de hoy todavía no me he arrepentido.
Ni creo que lo haga.