Hoy me ha llamado un ex-compañero de clase. Realmente, no lo conozco demasiado bien, esto es, hemos salido alguna vez juntos con el resto de informáticos chalados, pero poco más. Es curioso, me di cuenta de que existía en mi cuarto año y realmente lo conocía desde antes (es una historia muy larga...).
El caso es, que me ha llamado para pedirme información sobre unas oposiciones. Oposiciones a las que yo también me voy a presentar (bueno, de hecho le dejaré el honor a Code) (siempre he odiado los exámenes) (me ponen mala) (argh)...
El caso (v2.0) es que Code ha tomado la iniciativa y le ha dicho: "pues no sé de qué va este examen... me han pasado por aquí uno del año pasado en papel, pero no lo he mirado todavía...". Los estragos de la sra. Otilia. El caso es que he reaccionado a tiempo; le he dado una patada a Code, y le he dicho que iba a ver si se lo conseguía en formato electrónico (era bastante fácil de conseguir, estando en un directorio de mi disco duro) y se lo iba a mandar por correo. Luego he estado un rato charlando con él. Un tipo muy majo. Qué desperdicio...
La conclusión es... mmm... se me ha ido un poco. Lo que yo quería decir, de todas formas, es que el dinero, el trabajo, la posición social, etc., no tienen ningún valor si al ir a acostarte no puedes dormir porque eres una mala persona. O en tu caso, porque has hecho lo que no debías.