Vaya, después de tanta historia, al final hoy he visto al malasio. Que es de Málaga, por cierto. Y bueno... es guapillo. Así canijillo, y moreno. Y sí, también me gusta. Y encima es simpático. Hice una visita a la casa después de pasarme por relaciones internacionales. Y he estado allí toda la tarde hasta hace un rato... Rey estaba arriba en su cuarto con el malasio. Bajaron, y al rato yo me he ido. Era curiosidad lo que tenía, la verdad.
El señor aludido en el anterior pensamiento parece tener cero de interés en tratar el asunto. Al menos, ayer le puse a huevo hablar un rato con él, y no quiso. Bueno. Es una pena, pero yo no puedo obligar a nadie a ser amigo mío, por muy amigos que fueramos en el pasado.
Llega mayo, y tengo un montón de cosas que quiero hacer. Que si un concierto con la chica griega, que si fiestas con NdelT, que si ir a ver a Lucille al Paraíso - y de paso ver a mi Niño, aunque sea para un café -... y como es mayo, hay que estudiar. Así que creo que voy a empezar ahora mismo, porque si luego me voy a ir a ver una película con Llamada Perdida... debería hacer algo, aunque sea por aparentar. O eso o mis compañeros de prácticas me matan.
Tío. Esto de que llueva le deja a uno aplastado. Mira que tengo ilusiones, a espuertas. Pero es que ver el cielo cerrado... Aunque ya puedo acostumbrarme. Porque casi seguro que me voy, a Alemania, a Bélgica (Gante), a Austria (Linz) o a alguno de los destinos en Francia que he pedido. Ojalá me manden a Darmstadt. Más que por irme en sí, estoy nervioso porque quiero ese destino. Aunque... nunca se sabe qué será mejor.