[]-_-[] NdelT @ sueños polares
Sab, creo que ya te hemos hablado de la vorágine granadina más de una vez...
Sabaoth
sí, pero también es posible que no lo recuerde
refréscame la memoria
[]-_-[] NdelT @Sueños polares
es esa cosa que hay en granada y en ninguna otra de las ciudades en las que he vivido que hace que a la gente se le vaya la pinza de manera rarísima
y de repente te encuentras con que un montón de personas entran y salen de tu vida dando portazos, de una manera demasiado intensa como para no dejarte llevar
y claro, te pierdes
Sabaoth
[]-_-[] NdelT@sueños polares
y me da la sensación, por lo que cuentas, de que el griego está ahora mismo pasando por eso, pero a escala mundial
aunque hasta ahora sólo conocía casos de primer año...
Sabaoth
eres un sol
y un encanto
Monotema, aviso. Supongo que acaba cansando... pero total, para eso está el diario este de las narices. Para desahogarse a gusto. Y es increíble el porcentaje de comentarios que Rey lleva... Es que, atentos: la historia esta viene... ¡desde octubre! Sí que le he echado ganas, sí.
Pues esta tarde, en mi apretada agenda social, decidí llevarle el programa que prometí a la compañera de piso de Rey. Puede ser que fuera otra excusa más para pasarme por su casa, puede ser que realmente quisiera llevarle el programa, para quitarme el compromiso, y que realmente no quisiera ver a Rey. No sabría decir. Como sea, me pasé. Y le solté la mundial. Que se lo merecía. Después de dejarme tirado tres veces. Despues de dejarme tirado tres veces habiendo sido él quien tenía interés en seguir viéndome. Le mandé a la playa, le dije que me parecía de muy mala educación los efectos de su irresponsabilidad. Me dijo que el 80% de sus amigos estaban en la misma situación. Y yo le dije que a lo mejor no me compensaba tener un amigo así.
Dicho lo dicho, di un portazo y con poco más me fui. Cabreado. De verdad.
Pero cómo no. A las dos horas, volví. Con la pinza en el estómago de pensar que pudiera no estar en casa y hacer el ridículo, quedando sin autoridad ni determinación alguna. Pero estaba en casa.
Y entonces hablé muuuuucho con él. Sobre el malasio, sobre lo que siente por el malasio, sobre lo que yo siento...
Muy reveladora, la conversación.
Interese o no interese, lo resumo: resulta que en realidad sí que quiere al malasio. Sí que está enamorado de él. Pero claro; resulta que está en Malasia doctorándose. Es lo que tiene. Su argumento - el de Rey - es que como tiene 21 años tiene que disfrutar la vida. Y por eso no se cierra a tener otras relaciones. Y que sí, que está el malasio, pero que puede conocer a más gente.
Yo le digo que eso es una posición un poco egoísta y cómoda. Pedirle a una persona que admita que él tiene un amor por ahí, en alguna parte del mundo. Pedir que se admita un segundo puesto, en principio. Pedir al otro implicado que admita que él - Rey - mantenga a una persona como preferente, y que pueda o no olvidarla, en un futuro.
Él - Rey - por supuesto dice que no hay segundos puestos. Que son relaciones diferentes con personas diferentes. Sin embargo admite que en cuanto llegara el malasio echaría por alto cualquier cosa que pudiera construir con otra persona. En principio.
Esto es lo que he sacado en claro... yo le he dicho, evidentemente, que habría que estar loco para tirarse de cabeza a una relación así. En la que sabes que hay alguien seguro que te puede desbancar en cualquier momento. Él dice que él ofrece eso, y que quien quiera tomarlo, que sea consecuente con ello.
Y finalmente le dije que sería bueno para mí no verle más. Que, aunque yo tenga muy claro que una relación con él me haría daño, por esto que acabo de contar y otras razones como su falta absoluta de formalidad ante cualquier tipo de cita/compromiso, siempre voy a echar de menos estar con él, o voy a tener una ligera esperanza. Me dijo que lo dejaba en mis manos, que sería mi decisión.
Entonces, en pleno proceso de decisión - por eso de no dejar a la gente esperando - di con un hecho clave. Y así se lo comenté. A saber. Yo en principio, después de dejarlo, quería volver con Rey. Más adelante, empecé a querer estar con alguien, así en general. Y últimamente, lo que espero es encontrar a alguien para poder obviar totalmente mis sentimientos hacia Rey. Hasta el punto de que si él esta tarde me hubiera dicho "vente a dormir conmigo", yo le hubiera dicho que no. O al menos, me lo habría pensado muy mucho.
Esto es buena señal, pensé y dije. Con lo cual, concluí: no tiene por que ser especialmente malo para mí una amistad con T.S. (otra más). Y le dije que yo no me iba a pasar por su casa. Que si tanto le interesaba llamarme la semana que viene para hablar de su fin de semana con el malasio (por cierto, el malasio llega en breve a España y va a quedar con él este fin de semana), que lo hiciera.
En algún momento le pregunté también que si yo podría pasar a formar parte de su vida sentimental/amorosa en un futuro. Y me dijo que no sabía. Y yo pensé y dije: mal, tendrías que haberme dicho que no, y yo me habría quedado más tranquilo. Pero en fin, esto no hace más que confirmar que a) le gusto; y b) efectivamente, hay T.S.
Lo verdaderamente importante de todo esto es... lo tranquilo, feliz, relajado, desestresado, y de buen rollo que me quedé después de esta tarde. Contarle mis conclusiones sobre lo que sentí/siento por él, saber lo que sintió/siente por mí y por el malasio me ha quitado más de un quebradero de cabeza.
Cada vez me interesa menos este niño.
Por cierto, esta noche he quedado con el italiano erasmus de mi clase. El pobre se equivocó de plaza en la que habíamos quedado, y ambos estuvimos esperándonos media hora. Y es que se había dejado el móvil en casa y no tenía ni llaves del piso. Y a las once de la noche me llamó, muy agobiado, diciendome que lo sentía, que había dejado el móvil, que era culpa suya... Así que le dije que si quería podíamos quedar a las once y media, y tomarnos las cervezas acordadas.
A todo esto, cuando me dejó tirado el italiano, me había encontrado con Llamada Perdida. Y cuando volví a quedar con el italiano, se vino Llamada Perdida. Y claro, con lo internacional que es Llamada Perdida, pues se quedó. Y claro, le gustó el italiano. Así que mi noche con el italiano se ha convertido en mi noche con el italiano y Llamada Perdida.
Encima, seguro que el italiano es hetero y se lo acaba quedano Llamada Perdida. Hay que joderse.