Tengo sentimientos contradictorios.
Estoy feliz, por lo que tengo en mi vida, por la gente que me apoya y que me quiere,
y porque el futuro se mueve y puede que vengan cosas interesantes.
Y estoy triste porque le he perdido y puede que no vuelva,
porque no sólo le quería,
sino que estaba y estoy profundamente enamorado de él.
Y me da pena por él, porque es mi niño, y porque ha querido quedarse solo.
Ojalá le pudieran los sentimientos que profesa hacia mí,
y ojalá le dieran fuerzas para arreglar este desaguisado
y amarme de nuevo
plena y sinceramente
como ha hecho durante todo este tiempo.