otra ración de autoafirmación

De sobra es sabido que tengo un ánimo muy variable. Y que si bien esta mañana me comía el mundo, esta noche estaba completamente hundido. Adivina. Me tenía que haber llamado y no lo hizo.

Bueno, más bien habíamos quedado en "ya nos llamaremos". No porque yo quisiera, por supuesto. Por mí hubiera quedado para esta noche. Pero él dijo que ya quedaríamos. Por supuesto mientras recorría San Jerónimo de camino a casa yo sabía perfectamente que hoy no le vería.

Quiere tomarse las cosas con tranquilidad. Coño. Es que es normal. Es que lo que no es normal es lo que me pasa a mí. Que si por mí fuera ya nos habríamo ido a vivir juntos - estoy exagerando, que conste -. Por otro lado yo tengo siempre muchas ganas de verle. Y por eso le vería todas las noches si pudiera. Aunque sólo fuera para dormir. O para dormir. Y me duele bastante no poder verle, situación que muchas veces él fuerza.

Lo que es innegable es que estamos muy bien juntos. Él se ve feliz conmigo. Yo estoy feliz con él. Decía Kazantzakis (autor redescubierto gracias a él, aunque ya tú lo habías hecho conocido por estos lares) que creyendo apasionadamente en algo que no existe, lo creamos. Pues bien, yo quiero creer en lo nuestro. Es más, gracias a mis ilusiones, creo apasionadamente en lo nuestro. Y no me voy a dejar pensar que lo nuestro no existe, o que se deshace, porque acabará siendo cierto. Lo nuestro está naciendo, se está formando ahora. Y me da la impresión de que tanto él como yo creemos en ello.

Con lo cual, por ahora, vamos por buen camino.

P.D.: Está bien, jugaré al juego de la seducción. Creo que empiezo a cogerle el gustillo. No es que me guste especialmente actuar, u ocultar en parte lo que siento. Pero creo que tiene su gracia el asunto. Como dicen en la tira de escomposlinux: "Si te va a gustar, tonta..."

sabaoth, 27th February 2004, Friday, [18:29-18:39] @ ¡mañana me voy a casa!