No me sentí ofendido antes por lo que decían esas personas, si así lo parecía. De hecho (no sé si para librarme un poco de la quema) mientras leía aquéllo yo pensaba que esto poco tiene de weblog, si acaso el formato y que aparece en Google. (Vaya, esto es bastante). En cualquier caso he sido siempre y soy consciente ahora de que esto es un registro difuso sobre lo que ocurre en nuestras vidas. Y que sólo lo lee quien lo tiene que leer. Porque (eventualmente) les importa lo que nos ocurra, y a nosotros (eventualmente) nos importa que sepan lo que nos ocurre.
Pero una de las cosas con las que no puedo en este mundo es con la soberbia, con la creencia de que se puede juzgar gratuitamente a los demás y a las circunstancias de los demás. Me molesta sobremanera. Y sobre eso era mi pensamiento.
Por eso decía que el hombre es un lobo para el hombre. Qué extraña capacidad humana es esa de olvidarse de los defectos personales y tratar con tal desprecio a los demás. Aunque los demás sean personas que desperdicien su tiempo en cosas que nos pueden resultar banales. A lo mejor porque no tienen tiempo, capacidad, o bien no tienen la suerte de tener a alguien que les permita hacer otro tipo de cosas más intelectuales o menos imbéciles (como decía esa señora).
Sólo espero que el día que ellos hagan algo mal, sepan tomarse a bien un juicio de tal calibre por un tercero que considere estúpido el error que pudieran cometer.