Hoy me he despertado en un día soleado, no sólo en la casa y en la ciudad sino también en Atlantis. Eso es bueno, es muy bueno. Voy a ver si me acerco al Carrefour a por pan y complementos femeninos (sí, intravaginales, pero de algodón). He desayunado 330mg de paracetamol y 200mg de vitamina C. Junto con las dosis de ayer, hacen un total de 520mg de vitamina C en menos de 12h. Una persona normal va que chuta con 60mg al día: así que puede que pronto tenga una sobredosis de ácido ascórbico (en griego moderno, askorbikó oxý).
Siento estar desconectada, Sabaoth, pero es que no me recupero de lo de los 300. En todo caso, espero poder conectar pronto contigo en concreto. Besos.
porque tengo infinitas cosas que hacer. Ya lo dice mi estado de Jabber, que se puede ver abajo de la barra de menú, junto al estado de Jabber de Lucille:
Sabaoth en Jabber # Online: infinitamente ocupado con prácticas: por favor, no molestar mucho
Lucille en Jabber # Offline: Disconnected
Esto es un claro ejemplo del estado entre Lucille y yo. Yo ocupado, y ella desconectada. Es la tónica general. Echo de menos a mi ángel. Echo de menos poder dedicarle tiempo.
Pero qué le vamos a hacer, es la dura vida del estudiante. Cuando llega enero, toca apretarse, porque seguido viene febrero. A ver cómo salen las cosas.
Por aquí, en el colegio, en "casa" - parece que todos últimamente tenemos crisis con nuestra residencia habitual, académica/laborablemente hablando - las cosas siguen igual de raras. Sigo medio pensando en irme.
Por lo menos se han arreglado las cosas con Mami. Estaba un poco agobiada y yo pensaba que es que no quería verme. Parece ser que era por los estudios. Con el Niño de los ojos azules, estupendo. Seguimos tan amigos. Cada vez más. Dije una vez que parecía como si el único que pusiera ganas era yo... ahora parece que ponemos los dos. Y ahora me llevo muy bien con Brasileña. Tengo a bastante gente aquí en el colegio. Tengo a bastante gente fuera del colegio, en otros sitios de la ciudad.
Mis profesores de primer curso me saludan cuando paso por los departamentos a dejar unas prácticas o una ficha, y estoy superagusto (osea) con mis compañeros de clase. A veces incluso me olvido que en el sitio en el que vivo hay un conjunto infiinito no numerable de imbéciles.
En fin. Las cosas van más o menos bien. El optimismo me embarga. Parece mentira que falten dos semanas para los exámenes.