Que ayer me puse a escribir, después de ¿uno? ¿dos? meses, y cuando iba a enviarlo...
Se me apaga el ordenador.
Mierda.
Total, estába quejándome, pero me había quedado gracioso. Quejándome de haber asumido demasiadas responsabilidades este año y de no poder descansar. Porque si descanso me paso el tiempo pensando en las cosas que tengo que hacer.
Que si bien es cierto que soy adicto al estrés, y que si no hago varias cosas en paralelo me aburro, este año me he pasado. O a ver si os creéis que llevo dos meses sin aparecer por mi diario por gusto.
Quiero que se acabe ya este año, por favor.
Por lo menos... me estoy hinchando.