Te habría llamado para contarte que me ha hecho gracia, pero a estas horas tu hija ya debe de estar durmiendo (y tú también). "Álgebra, análisis, geometría. ¡Todo es lo mismo!" Me he acordado de la cara que puso P cuando le confesé que yo no creo en las matemáticas.
Lo peor de todo es que después de tanto tiempo de jurar y perjurar que no haré doctorados, la vuelta a los estudios (y en una dirección peligrosamente encaminada hacia la empresa privada) me ha hecho darle vueltas a la idea de investigar; más concretamente, investigar el sospechoso parecido (¿aka origen común?) de cierto idiomasaurio con el último idioma que estoy teniendo a bien estudiar. Y, muy concretamente, investigar away from S-pain. Of course, las aplicaciones prácticas de tal investigación (profe de uni) me llevarían inaceptablemente cerca de aquella ciudad en la que no volveré a vivir. No. Ya tuve bastante, gracias.
¿Alguien puede hacerme entrar en razón?