Te habría llamado para contarte que me ha hecho gracia, pero a estas horas tu hija ya debe de estar durmiendo (y tú también). "Álgebra, análisis, geometría. ¡Todo es lo mismo!" Me he acordado de la cara que puso P cuando le confesé que yo no creo en las matemáticas.
Lo peor de todo es que después de tanto tiempo de jurar y perjurar que no haré doctorados, la vuelta a los estudios (y en una dirección peligrosamente encaminada hacia la empresa privada) me ha hecho darle vueltas a la idea de investigar; más concretamente, investigar el sospechoso parecido (¿aka origen común?) de cierto idiomasaurio con el último idioma que estoy teniendo a bien estudiar. Y, muy concretamente, investigar away from S-pain. Of course, las aplicaciones prácticas de tal investigación (profe de uni) me llevarían inaceptablemente cerca de aquella ciudad en la que no volveré a vivir. No. Ya tuve bastante, gracias.
¿Alguien puede hacerme entrar en razón?
No sé por qué, a P no le hace mucha gracia. Me pregunto qué pensaré yo, que estoy en la empresa privada... No hay mayor aplicación que que te paguen por el conocimiento, pero claro, los periódicos de hoy envuelven el pescado de mañana.
Hmm, como le dije a mi madre cuando aprobó la oposición «mamá, no hagas la tesis, por favor».
Supongo que habré aprendido que si la tesis de mi padre me dejó sin padre, mi empresa no puede dejarme sin hija ¿no?
No me hagáis mucho caso.