... una segunda... ¿no?
Sí, bueno, pero no importa, perderás otra la siguiente vez que te mudes.
Creo que me he perdido, y ya no sé si hablamos de macroeconomía o de collares de cristal de murano.
Pero gracias por guardar mi collar todos estos años, te amo y mucho.
Lo que pierdas en una mudanza, lo encontrarás en la siguiente, pero sólo si pierdes una tercera.