Dear Ms.Surname,
Thank you for completing our online questionnaire. Given that the minimum age to serve abroad as a UN Volunteer is 25, we are unable to offer you an assignment. We encourage you to reapply at a later stage and in the meantime to check our links to other organizations that send volunteers abroad at http://www.unvolunteers.org/volunteers/options/abroad/otherops.htm
Pues esto es lo que hay. Que resulta que soy demasiado pequeña.
Señoras y señores.
Me voy a encargar de todas las páginas web del grupo de empresas. Voy a instalar el Mambo en el portal nuevo y publicar los contenidos: nuevos y antiguos. Voy a rediseñar y optimizar todos los sitios web.
En resumen: he triunfado.
En resumen: voy a pringar a muerte.
En resumen: me lo voy a pasar bomba.
En resumen: XD
PD: ¿Por qué no estás aquí para verlo? ¡Jo!
E-mail recibido:
El día 31 de diciembre, cuando Ramón García diga "¡Feliz 2005!", toda España tiene que levantarse y gritar: "¡Por el culo te la hinco!". Será un momento histórico y no se podrá repetir hasta el 2025.
Y en el 2025 estaremos en los 40... (yo en concreto cumpliré 44).
Cuando no escribes y cuando no escribo.
Un enlace llegado a Ecos de parte de uno de nuestros amigos: es un cuentecillo, pero no deja de tener gracia. ¿Acabaremos mandándonos postales en papel como método de protesta? ¿Cuánta gente parecerá que no ha existido en mi vida, si alguna vez se borra internet, o me borro de internet? Recuerdo un tiempo en el que yo imprimía (¡imprimía!) los emails... todos...
In the year 2014, the New York Times has gone offline....
Gone offline...
en los que las cosas son raras.
Es que no puedo decir más: son raras y punto.
Desganado, desorientado, todo el día pensativo (que no triste) y sin motivación por nada. Creo que no he contado que a) me he pillado unos patines en línea por 50 que molan mil, son K2 y valían 130 antes; b) me he pillado unos patines de hielo por 50, que no sé si son buenos o malos pero que con ellos vuelas. Ah, y que mañana me voy a patinar sobre hielo. Otra vez. Y que patino para atrás que te cagas. (¿Nos vamos en navidad a la pista que debe haber al lado del Neptuno, Lu?)
Como sea, se supone que no me faltan razones para ser feliz. Se supone que tengo más razones que hace un mes para escribir sobre flores, sonrisas, rayos de sol y alegrías.
[Me voy a windows, que quiero bajar unas cosas con el emule.]
[Ya.]
Como decía, se supone que debería ser feliz. Ya, claro, eso. Es que las cosas nunca son lo que deberían. Al menos cuando programas. Mira, que estoy hecho un lío, que no sé ni lo que quiero ni lo que me pasa. Intuyo que el nene tiene algo que ver. Intuyo que no estar haciendo nada en términos académicos también tiene que ver. Pero sólo intuyo, no sé.
Lo que sé es que mañana me voy a la ópera, que echan El barbero de Sevilla de Rosinni, y no me lo quiero perder. En verdad creo que es el ensayo final, o algo, porque pone algo de "prueba" o similar en alemán.
Qué guay, empiezo a hablar en alemán.
Además mañana voy también a patinar. Después de poner la lavadora que pondré al llegar de la ópera.
Todo esto está muy bien, estoy muy ocupado, tengo muchas cosas que hacer. Pero... ¿sabes una cosa? Tengo ganas de llegar a España.
porque tengo la picha hecha un lío. Y para estar así delante del ordenador, me voy a la calle.
Y cuando vuelvo no me apetece contar que, sencillamente, no sé lo que me pasa.
me ha salido la carne con tomate. Sin que se pegue, digo. Creo que el secreto era ponerlo a fuego medio... y evitar así que el tomate saliera hecho una pasta y la carne negra por un lao.
Al final no he ido a la ópera. Me acosté a las 12 de la noche, pero esta mañana cuando me desperté (cuando me despertó el despertador, no un sueño raro como las tres veces anteriores) a las 9 de la mañana, me harté de reír. Y después seguí durmiendo, hasta la una aproximadamente. He desayunado tostadas de tomate (cualquiera diría que estoy en Alemania) y voy a comer ahora.
Pero creo que a patinar sobre hielo sí que voy.
Mi carne con tomate está lista. En su punto de sal y con un poquito de vino de un litro la botella para que le de un poquito más de sabor. Ñam.
Pues nada... Ahora sí. Y menos mal, porque cada vez me escribe más gente allí. Aunque lo de la animación del otro día daba auténtico miedo.
Leyéndote me acuerdo de Alemania, y me dan ganas de haber estado allí con alguien tan activo como tú... Me aburrí mucho. Y en Grecia. Pero es que hay miles de cosas que mola menos hacerlas solo. ¿Fui yo a patinar sola? ¡Qué remedio! Y me compré una edición especial conmemorativa de Der Kleine Vampir. Tenía (tiene) manchas de sangre, y huellas como si alguien lo hubiera estado leyendo con los dedos sangrientos. Y cuando lo miro me acuerdo del día en el que fui a patinar sola, y el monitor de pista me ayudó a levantarme cuando me caí. Y de ver a las niñas de 4 años hacer piruetas perfectas, con su tutú rojo. También me acuerdo de cuando la gente salió sin mí y fue con resaca a patinar y se lo pasaron bomba. Hay fotos de eso. Y me digo: ¿ves? es por estas cosas, es por ser lo paranoica que soy, que no puedo dedicarme a viajar sola por el mundo así porque sí... porque necesito que haya alguien que encienda las luces por mí. No sé. Yo no estoy rara estos días: soy muy feliz. Broker se ha ido de puente a Nueva York (como lo oyes) y no está en la oficina. Mis jefes me están dando cosas que hacer, y me interesan bastante. Ayer fui a ver cocinas, y seguro que me preparan un proyecto chulo. El viernes salí con mis primos, y nos lo pasamos bomba. Y sobre todo, el viernes estoy en Granada, y esta semana laboral tendrá sólo dos días...
Soy adicta a Atlantis, al chocolate y a los mimos. Cuanto más feliz soy, menos tomo... pero cuanto más tomo, más feliz soy... así oscilamos, Sab.
pero ya me da un poco igual.
Lo siento, no se me ocurre qué escribir. Sólo se me ocurre lo mismo todo el rato: "estoy raro".
De todas formas, por muy extraño que sea todo ahora, me queda poco para volver a España. De hecho, una semana y un día. Este miércoles no, el que viene, llegaré a Málaga a las 7 de la mañana (¿a que sí, a que mi vuelo es una putada?). Ya estoy pensando en los regalos de Navidad. De hecho, hoy me he comprado otro regalo de navidad, mientras buscaba regalos para mi familia. He encontrado otro regalo para mí y uno para Lu. Sorpresa.
Creo que no he dicho lo de mis anteriores regalos de navidad. Entré en una tienda de deportes así por hacer tiempo mientras una amiga iba al Aldi para comprar unas cosas. Y por casualidad, mirando los caros patines en línea, encontré unos caros patines rebajados. De 129 a 49. Nada mal. Y como yo me quería comprar unos patines en España hace ya un tiempo, y tampoco me quería dejar mucho dinero (los más decentes y baratos que había encontrado costaban 100) pues... me los regalé. Regalo número uno.
Regalo número dos. Como me había gustado lo de patinar sobre hielo, alquilar los patines en el Eissporthalle cuesta tres euros y medio y en la tienda donde compré mis patines en línea costaban sólo 50... pues pensé que los iba a amortizar, y que además esos molaban mucho más que los alquilados.
Y regalo número tres, el de hoy. Es la tercera prenda de vestir que me compro en Alemania. Y la tercera prenda de vestir que me cuesta 10. Esta vez unos pantalones piratillas. Así, para el invierno de Alemania. Ya, ya... pero seguro que este verano sí que los uso. Y costaban 10.
[Me voy a cenar. Tengo hambre y hago demasiadas cosas a la vez.]
[Ya.]
Osea, qué fuerte. Me acaba de llamar el gemelo del nene. Y me dice que el nene está en el hospital, con apendicitis. Que le operaron esta mañana y que ahora está bien. Que tendrá que pasar cuatro o cinco días en el hospital. Y que le puedo llamar mañana, que ahora duerme.
Oh, mi nene en el hospital. Cielos. Oh, cielos. Oh. Preocupación. Oh. Cielos, oh. Fin.
Te noto un tanto contaminado de fiebre consumista navideña... ¿vas a dejarte algo para el Weinachtmarkt? (¿se escribía así? ¿hay en Darmstadt?)
Iox, quiero que vengas ya. Yo estaré en Granada el viernes...
Lo de mis patines. Me repito un poco. Será que en verdad no tengo tantas cosas que contar. O tantas cosas importantes que contar.
He llamado a mi nene y está mejor. Se le ha pasado un poco el dolor, y ahora sólamente tiene que reposar para ponerse bueno.
Lu da el coñacillo, Sab trabaja, salen cosas chulas.
Lu, cariño, ya tenemos distribución RSS. Ya te puedes suscribir a Atlantis.
Porque a veces soy un poco exagerado. Porque no tengo punto medio. Porque se me junta una cosa con la otra, y se me echan todas las preocupaciones encima. Porque mi vida es un desastre. Porque me paso el día sin saber qué hacer, sin saber con qué llenar mi tiempo, cuando sé perfectamente con qué tendría que llenarlo. Porque no me apetece hacer lo que tengo que hacer. Porque tengo sueño y no me acuesto. Porque la luz está apagada y no la enciendo. Porque tengo hambre y no como. Porque quiero decir las cosas y me las callo. Porque me siento solo y no tengo a nadie. Porque la única persona que me quiere de verdad aquí está en el hospital. Porque te echo de menos. Porque le echo de menos. Porque le echo de menos y me ha pillado un poco desprevenido. Porque quiero estar con él y me ha pillado un poco desprevenido. Porque echo de menos demasiadas cosas. Porque uso la técnica del avestruz para huir de los problemas. Porque a veces solucionar mis problemas es muy fácil y no los resuelvo. Porque todo esto es un círculo vicioso. Porque este pensamiento no se entiende. Porque mis pensamientos no se entienden. Porque ni siquiera yo entiendo mis pensamientos. Porque no pensaba cuando escribía este pensamiento. Porque no pienso mucho últimamente. Porque si lo hiciera me volvería loco.
Por estas cosas es que estoy...
Leo y no me entero.
a) [Chip maruja on.] Qué le hago yo. Ponen precios muy atractivos. [Chip maruja off.]
b) No sé como se escribe. Pero el Oxford sí. Weihnachtmarkt. Creo. Sólo vienen Weihnachten (Nochebuena) y Markt. Así que la unión la intuyes tú.
c) Más ganas tengo yo de llegar y verte. ¿Podré ir a la casa de cristal? ¿Podrás venir a la atalaya? ¿Tendremos otra nochevieja del mundo mundial?
d) Vas a Granada. Envidia. Morriña. Más envidia.
La he flipado mucho con esta herramienta. Me da un poco de miedo poner el enlace, porque sé que Sab va a flipar mucho y en cuanto tropiece por la calle va a cambiar las css otra vez. Pero bueno, yo sigo siendo fiel a mí misma... ¡qué chuuuuulo, Sab!
al Gnome. Estaba ya un pelín harto de que las aplicaciones ocuparan cada vez más, y que 128 megas de RAM no fueran suficientes. Para tener un sistema operativo así de lento uso Windows.
Así que he descubierto Window Maker. No sé si es un escritorio del futuro o del pasado. Es... distinto. Tiene ventanas, por supuesto. Pero no tiene barras de tareas. Sólo tiene cuadraditos. Los cuadraditos de la derecha son los programas que puedes lanzar; los cuadraditos de la izquierda son los programas que se están ejecutando. Los cuadraditos de la izquierda te permiten cambiar entre aplicaciones.
Es un poco complicado, al principio, pero luego mola. Además, eso de que tu entorno gráfico se cargue en un segundo suena bien. Y que las aplicaciones tarden la mitad en cargarse que en Gnome, también suena bien.
En fin, cuadraditos al poder. ¿Cuánto duraré con ellos?
Mañana por estas horas estaré en el aeropuerto de Frankfurt am Main, porque m vuelo sale a las cuatro de la mañana.
Le escribí en una servilleta:
No sé lo que es el amor,
no me importa qué es el amor,
sólo sé que existe algo que hace que te eche de menos.
Y él me regaló el dibujo que te enseñaré.
NdelT dice que se me nota que estoy pillao. Mola. Las cosas suceden de forma normal.
Le voy a echar mucho de menos.
Te quiero, Luc.
Por fin funciona. Llevo todo el fin de semana sin poder entrar, prácticamente. A ver si organizamos ya lo del hosting nuevo.
Este finde estuve en Granada, as announced. Me lo pasé muy bien, como si alguien me hubiera dado una llamada perdida. Por ejemplo.
Sobre todo, respiré.
Esto tengo que explicarlo con calma. De repente, todo encajaba: la ciudad, los olores, el frío, los planes, la gente... A lo mejor va y resulta que lo que me pasa, la razón por la que V von Muerte cree que Maiko y yo tenemos que ir al psicólogo (cada una por nuestro lado)... a lo mejor, lo que ocurre, es que me paso la vida encerrada en mí misma. A lo mejor, en realidad, puedo hacer una lista de los que consideraba mis problemas. Quizá, al final... ¡todo tenga sentido! ¿No sería estupendo?
a.1) mis jefes no estaban
a.2) mis jefes no me daban curro > me aburría
a.3) 8 horas al día sola con alguien que me cae mal
a.total = frustración laboral
b.1) trabajo > frustración + cansancio
b.2) ocio > residuos y consecuencias de b.1 > + frustración + cansancio
b.3) sueño/otros > vía de escape, también afectado por b.1 y b.2
b.total = frustración personal
c.1) residencia > no hay transporte
c.2) sin transporte > no hay actividades alternativas
c.3) sin alternativas > no hay distracción
c.total = focalización, ciclos
Vale, puede que esto no tenga mucho sentido escrito así, pero necesitaba aclararme algunas cosas a mí misma. Creo que el ciclo se ha roto por la primera parte, y que el hecho de ir a Granada, tanto esta vez como la anterior, ha ayudado a romper la rueda por otra parte. Ahora la cosa es no atascarse, seguir con la lista, aprovechar el tirón de buen humor.
Después, si acabara no funcionando, quizá le haga caso a VvM.
despues de lo que me ha parecido una eternidad he vuelto, por fín empiezo a ver algo azul entre lo gris, algo blanco lo no tan negro, algo estúpido lo básico. pues eso, ya seguiremos informando. un besoooooo !!! :D
por Navidad. Cada uno a su sitio. Lucille vuelve a la Casa de Cristal, Sabaoth vuelve a la Atalaya, Sketch vuelve a Atlantis.
Que sí, que he vuelto.
Casi no me lo creía, cuando veía las chirimoyas de nuevo, cuando el sol me hizo tener los ojos semicerrados ese primer cuarto de hora. Era la luz, era el sueño. Toda la noche sin dormir. Sin pegar ojo. Por los asientos incómodos del 737 de la Hapag-Lloyd y por la alemana borde que se volvió dos veces, porque al moverme golpeaba su asiento. Qué culpa tendré yo de ser alto, pensé. Y de haberme gastado sólo 64 en el billete y tener que viajar apretado.
Puente aéreo FRA-AGP a la maravillosa e intempestiva hora de las 4:40 de la mañana. Por lo menos me jinché de comer en el desayuno que nos pusieron. Y me llevé la almohada, que me vino tela de bien el autobús.
Tardé más desde Málaga a la Atalaya que desde Frankfurt a Málaga.
Bienvenido al tercer mundo.
Con mi conexión tercermundista, a la que no me acuerdo. En el que los autobuses pasan siete minutos tarde. En el que entiendes las conversaciones paletas del autobús de línea que te lleva desde el aeropuerto hasta la estación.
El portátil de mi hermana hace ruido.
Me he comprado unas botas camperas de esas de Valverde del Camino. De cuero de verdad. Negras. Qué me dirá NdelT al respecto.
Mañana me voy a Granada.
Estoy perdido.
En mi casa. Todo es nuevo, todo es viejo. Estoy contento porque tengo cosas que no tenía desde hace mucho tiempo. Porque estoy cerca de los míos otra vez. Porque como comida de verdad. Porque vuelvo a vivir sin tener que lavar platos ni pensar qué hago de comer. Y a pesar de esto estoy perdido. Y no tengo jetlag, porque la hora allí y aquí es la misma.
Qué será, será.
que los cabrones de 100webspace han puesto un menú con publicidad.
Que sutilmente he eliminado con la siguiente regla CSS:
center {
visibility: hidden;
display: block;
height: 0
}
Eso les pasa por poner código HTML guarro.
Te llamé pero no me cogiste el teléfono. No sé si estarías durmiendo, de fiesta, de compras o algo así. Espero que por lo menos no fuera por error...
Tengo muchas ganas de hablar contigo. Todo lo que sientes es el síndrome navideño erasmus, completamente normal, definido y que le ocurre a todos los erasmus del universo. Ya verás. Luego te cuento.
Échale un ojo a la página que estoy haciendo, es la que te dije (ver mi nombre de messenger). Ya está casi casi ahí. He estado mirando las estadísticas y hay 5 visitas desde .de, así que supongo que algo habrás visto :-D.
Ayer le dije a la camarera de al lado que la niña esta de Zapata me había contado que entiende. No le dije con qué malas maneras me lo contó, pero en verdad es todo una chorrada y una excusa para hablar del tema, porque yo lo sabía, ella sabía que yo lo sabía y yo sabía que ella sabía que yo lo sabía y aún así voy ahí todos los días y la llamo por su nombre. Al fin y al cabo ¿no son todos los camareros unos pitosos?
Te dejo, voy a seguir limpiando código.
... se te lo acaban de saltar again. Tsk.
Así es la Navidad, históricamente, en Atlantis. De repente nos absorben otras cosas. Esas cosas se llaman fiestas.
Ayer me llamó Lecce: está con NdelT y te iba a ver. Yo estaba haciendo cordiales (que son unos dulces típicos de Murcia que llevan almendra picada, azúcar, canela, limón y cabello de ángel... y el cabello de ángel es un dulce hecho de calabaza confitada). Son una bolita rellena sobre una oblea, también conocida como hostia, sin el menor rebozo. Las almendras y los limones son del huerto de la familia de P
(¡yo también quiero tener un huerto! Yo también quiero tantas cosas... y no se le pueden pedir ni a los Reyes ni a los presidentes),
así como la caja de naranjas que llevamos en el maletero. Después de hacer lo menos 13 llandas (bandejas) de dulces, las llevamos al horno del pueblo y estuve hablando con la panadera mientras las cocían. Tenían un horno de leña más grande que el cuarto de un subdirector (si fuera redondo), (si fuera redondo el cuarto, no el subdirector). No sé por qué me viene a la memoria que en la fiesta del cole (oh, sí, oh, fui) vi al subdirector mafiosillo por excelencia y está aún más esférico. A costa de repetirme, (no sé si lo he dicho ya) reproduzco un fragmento de conversación:
- Pues ahora soy amigo de tus amados Planetas.
- Pues ahora no me gustan Los Planetas
O bien,
- Todavía me debes un cuento.
- Pues te puedo contar muchos... Te puedo contar el cuento de cuando me lié con una empleada de Google en el Soho, te puedo contar el cuento de cuando me encontré con mi supervecina en el metro y no la reconocí; te puedo contar el cuento de que me estoy comprando una casa... Te puedo contar muchos cuentos, pero si quieres, te lo sigo debiendo.
O quizá,
- Gracias por venir, por no tener miedo de subir a mi cuarto.
- ¿De qué iba a tener miedo? Hay una diferencia entre la niña que te subiste de la subasta...
- Y vendí a la hija de (nombre de político famoso)
- Sí... y la vendiste...Y yo ya no soy la misma.
- ¿Qué eres ahora?
- Pues... una niña no, una mujer, y no te tengo miedo ninguno. ¿Qué es lo peor que me podrías hacer?
Acotación: éste es el momento en el que reflexiona, suda un poquito y responde:
- Nada.
- Eso es.
Yo también podría contar más cuentos sobre la conversación, podría añadir incluso, espera, que ésta era buena:
- Siempre me haces lo mismo, una de cal y una de arena. Aquella noche y luego la noche del cineclub. [Acotación: demasiado largo de explicar; pero es curioso que él considere una afrenta el haberse portado como un hijo de puta con su ex, mi amiga, delante de mí]Una buena y una mala.
- Sí, pero es la arena la que hace que se sustente la cal.
Sí, mucho tipiqueo: como se puede ver, yo también sé chulear, si me lo propongo...
En teoría esto iba a ir de la Navidad, de que no escribimos, bla, bla, bla... y ha acabado yendo de otros tiempos y de otras cosas.
El caso es que ayer estuve horneando dulces con mi oficialmente nueva familia, y además probablemente cerré el trato para la reforma de mi casa... Todo esto se verá en el año nuevo. Quizá esté todo acabado para mi cumple. No necesito plantearme objetivos para después de Nochevieja... tengo tantas cosas planeadas de antes...
PD: A ver si este año, de una p* vez, aprendo a cantar.
porque estás como más cercana. Lo sé, esto es una imitación mala de aquél me gusta cuando callas / porque estás como ausente
, que alguien un día parafraseó con gracia: me gusta cuando callas / porque así me duele menos la cabeza
. No como yo ahora. Pero este pensamiento tampoco iba de plagios poéticos malos.
En verdad se me había ocurrido un título ocurrente, valga la redundancia. Pero me ha gustado tanto tu pensamiento sobre subdirectores redondos quese me ha olvidado.
Es curioso, tengo un extraño sentimiento de... ¿no odio? hacia cierto subdirector esférico que por cierto, ha cedido el título de mafiosillo por excelencia (pero eso sí que es otro tema que de despreciable - el tema y el nuevo mafiosillo - y estúpido no merece ni siquiera este inciso). Es curioso, porque siempre ha despertado sentimientos de odio. Y últimamente como te decía antes de irme por las ramas le tengo hasta cariño. Desde aquél:
- Sab, te mereces este y setenta como este.
Mientras me abrazaba después del pin. Y después de que Soyun_cd me dijera que se portaba bien con él. De todas formas antes ya lo apreciaba. Se portaba bien conmigo. Y contigo.
A veces pienso que reacciono mejor a los estímulos efectuados sobre terceros que a los que yo mismo recibo.
Y con todo esto ya se me ha olvidado de lo que iba a escribir. Oh, estoy resfriado. Fue poner un pie en mi casa y resfriarme. Supongo que me habré acostumbrado a los veinte grados que hacen en mi piso allí en Alemania.
Después de estar dos días en mi casa, me subí a Granada. Mi madre me dijo: yo entiendo que tú ya tengas tu vida, que quieras pasar tiempo con tus amigos y que por aquí vengas sólo de paso
, pero me lo dijo porque voy a pasar un mes aquí y está tranquila, aunque yo ande de un lado para otro. No, si al final voy a saber cómo manejar a mis padres para hacer lo que quiera (como por ejemplo largarme a Granada dos días después de llegar sin que digan ni mu). Al fin y al cabo, ellos me han enseñado. Me llevan manejando toda mi vida para que haga lo que ellos quieran. Alguna gente lo llama chantaje emocional.
Y el nene allí. Y yo aquí, enseñándole a la gente sus dibujos y sus fotos. Y dándome cuenta, cuando la gente me decía: "oh, es guapo" de que lo echaba de menos. De que lo echo de menos. A veces me siento como un quinceañero que descubre cómo funcionan las relaciones. El caso es que sí, que al final va a ser que a los veintidós estoy descubriendo cómo funcionan las relaciones.
Otro párrafo, otra historia. Me viene a la memoria otra de las cosas por las que quería escribir. Y es que parece que al final... bueno que... ya sé que el pasado es difícil de olvidar, pero ahora me siento como si no lo hubiera olvidado, pero lo mantuviera a raya.
Ahora es el griego el que me llama para que vaya a Frankfurt que van a estar todo el día allí y yo le digo que no puedo, que es que estoy muy liado porque marcho dentro de poco, que ya nos veremos después de navidad. Ya ves. Después de tantos "¿pero de verdad no confías en mí?" y algún que otro "yo creo que lo nuestro hubiera funcionado un tiempo más en otras circunstancias de mi vida" o "yo creo que tú y yo podríamos tener algo muy bonito en otra época de nuestra vida" siento como si... no fuera yo el que tiene más ganas de que algo vuelva a suceder. O a lo mejor es que tantas ganas tengo de darle la vuelta a la tortilla (¿será eso ansia de venganza? La venganza es un plato, como dice Llamada Perdida) que quiero ver que se han invertido las tornas.
Me da igual. Lo único que pasa es que ahora soy yo el que no puede quedar.
La gente habla, la gente dice. Es su frase. La frase de Noséloquequiero. Pero ahora se le puede aplicar a él. Porque ahora la gente comenta que... que en realidad no quiere a la persona que está con él ahora. Ahora parece que toda la gente sabe que estuvimos juntos. Ahora todo el mundo se pregunta que si... no será... Y ¡me lo preguntan a mí! Dos personas distintas, de dos círculos distintos, que me han dicho exactamente el mismo cotilleo con las mismas palabras. Me preguntan que si le he olvidado. Respondo que... algunas palabras son difíciles de olvidar.
Pasé por la casa de la hija de (nombre de político famoso). No sé si es la misma a la que el cada-vez-más-esférico y ex-mafiosillo-por-excelencia subdirector te vendió. En cualquier caso, a esta a la que yo me refiero debería ponerle un nombre, porque es lo suficientemente amiga mía como para que me dé cosa llamarla la hija de (nombre de político famoso). Como sea, estuve en su casa, comí con ella, charlé con ella, canté con ella y toqué el piano con ella. En verdad yo tocaba y ella cantaba, pero era un recurso literario bonito. Y me presentó a su compañero de piso. El cual yo ya sabía que entendía porque ella me había contado toda la historia, y el cual ella tenía ganas de presentarme, y el cual yo tenía ganas de que me presentaran. Y sentí... sentí que no me lo hubiera presentado antes. Tenía... encanto. Y... pareja. Desde hace aproximadamente lo mismo que yo. La vida es dura, hay que pelear. No es fácil ni para Ranma - nadie se ríe cuando canto esto... ¿es que nadie veía esa serie?
Mañana te llamo. Y a mi niño el de Cartapena también. Y...
Jo, tengo tantas cosas que hacer y tan pocas navidades para hacerlas.
Diré que no me vendió a la hija de (político famoso) sino que vendió a la hija de (político famoso) a otra persona, quedándose él con una novata en vez de dos. Podría decir el precio exacto del lote y del reparto, pero me gusta más la leyenda que se va haciendo (ahora la leyenda está en euros, ¡y eso que por aquel entonces todavía estaban las pesetas!)
No sabes lo que me gustaría tener el nuevo lapidario, y aún más, el nuevo leyendario, con todas las cosas que se cuentan de aquellos años, y que seguramente son sólo un poco verdad. O, al menos, para te igual a ese período de tiempo.
La otra versión del dicho es
Me gusta cuando no estás, porque estás como ausente
Es del repertorio de los mandriles.
Pues es un regalo que tengo preparado desde hace tiempo, es una compilación de Worchester Records para todos ustedes. Como no sería legal colgarla de la red, os digo las canciones que son y las compráis legalmente en algún servicio al efecto de los miles que hay, léase iTúque, Amazo, o equivalente Mocosoft.
(léase: número de orden. artista: canción)
Nota: me han tocado todos los reintegros, porque no he comprado lotería este año.
Volver a dónde. A dónde he vuelto. ¿He vuelto realmente? ¿O he venido, para luego volver?
Se supone que debería tener unas ganas terribles de ver a la gente de nuevo. Que debería estar mil de ilusionado, porque estoy de nuevo en casa. En mi casa de la aldea, en mi casa donde empezó mi vida de verdad.
Me pregunto por qué no tenía esas ganas terribles de ver a la gente de nuevo. De dónde viene esa apatía, ese me da igual, esa poca ilusión. Llego, veo a mis amigos, me despido.
Por otro lado está el nene.
Conclusión después de la conversación con NdelT. Supongo que en esta vida hay gente que te atrae y gente que no te atrae. Y que no hay nada más estúpido que esa sensación en el estómago cuando vas a ver a alguien. Pero que la atracción no son matemáticas.
Frase cuando se lo conté al Niño-de-los-ojos-azules. Si no estoy ilusionado al principio, cuándo lo voy a estar.
Ilusionado, emocionado por la novedad... ya sabéis. No eso que me entra a mí con los griegos, sino esa emocioncilla de estar empezando algo nuevo; esa cosilla cuando te llega un mensaje... De todas formas, seguiré dándole tiempo al tiempo. Si acaso debería dejar las cosas claras, porque yo cuento, pero él también. Pero es que no sé cómo dejar las cosas claras... Sin decir burradas.
Tengo ganas de llamarte, es tarde y no encuentro tu teléfono.
Days come and days go. I am with a lot of people and I feel alone. I spent the hole day doing things and in the night I think I am not enough time with my parents. Every night I think in a lot of things I should do, but I do any of them the next day. I don't mind if there are two lifes, two worlds or two gods. I would like to know what is happening now and why I am in this way.
mientras me daban las cinco de la mañana. Bueno, en realidad tampoco era así. Estaba aquí en intenné, con pocas personas en la lista de conectados, en güindous, y no tenía ganas de acostarme. Y así perdiendo el tiempo en páginas de estas que pinchas el enlace en plan "ni me la voy a leer ni me interesa, pero voy a echarle un vistazo" me encontré un cómic de dibujitos rollo megamán X (que a pesar de lo que pueda parecer no es una película porno, sino un videojuego). No deja de ser un webplín más, pero es original: publica historietas graciosas. Y en realidad consiguen hasta sacarte la sonrisa.
No lo he leído entero - no estoy taaaaaan aburrido - pero las primeras tiras son ocurrentes.
Las cuatro. No es que esté pendiente del reloj, es que el coñazo de las campanas de la iglesia mi pueblo lo publican a los cuatro vientos. Por cierto, qué viento hace hoy.
Lo que me hace recordar que me mola Pradera (ver siempre pendiente para más información). Y ese novatillo al que le han puesto (nombre de gitano famoso) por la pinta de ídem que tiene. Y el compañero de piso de la hija de (nombre de político famoso). Y... En serio, Lu, ¿esto es normal? Y tú te ríes cuando yo te digo que tengo "crisis de atracción" en mi vida sentimental...
Lo que me hace recordar que llevo un par de días intentando localizarte y no hay manera. Bueno, ayer lo intenté yo y hoy ha sido NdelT. Tu padre amablemente me ha indicado que no vives allí, y yo le he dicho que ya lo sabía, pero que como estabas allí en vacaciones... Y el me ha dicho que no eran vacaciones, que era el fin de semana. Pero en realidad era Navidad, y... ¿por qué estoy contando esto? - sin en realidad yo solo quería poner el enlace al cómic ese... Estoy empezando a desvariariar.
Lo que me hace recordar a aquéllos correos electrónicos que nos enviábamos cuando el concepto de webplín no existía y yo no tenía ni repajolera idea de lo que era el PHP. Aquéllos tiempos en los que teníamos que usar el yajú o cliente de correo sustitutivo para comunicarnos... ya ves, qué tiempos aquéllos. Ahora escribimos en una página web. A la que yo le cambio las CSS cuando me deprimo. Pero creo que los mensajes siguen siendo igual de desvariantes. Menos pelotas y más recatados en lo que al nivel de pavo se refiere, porque como son semi-públicos... Esto debería tener una clave pero ya.
Esta última frase no me hace recordar nada nuevo. Excepto que tengo ganas de verte y que nos encontraremos dentro de un par de días.
Era casi de noche, y yo llegaba tarde. Llegar tarde es la tónica general de mi vida. Pero esta vez era algo más crítico, porque había salido dos horas tarde de Cartagena. Y gracias a que recorrí gran parte del camino a 150km/h, reduje el retraso a una hora. Excepto cuando empezó a llover como si hubiera estado sin llover siete años en el Puerto de la Mora, que tuve que reducir la velocidad, conduje bastante lanzado. Conduje entre los nervios de saber que llevaba el coche más revolucionado de la cuenta, los nervios de saber que mis padres me estaban esperando para dejarme las cosas que les había pedido, y los nervios de ver empezar un curso nuevo en el Colegio Mayor Isabel la Católica.
Así que aparqué arriba de las escaleras, metiendo el coche por la parte de atrás como hacen todos los papás para subir las cosas de los niños y las niñas recién llegados a los cuartos. Mis padres estaban esperándome por allí cerca, pero aún no se habían presentado. Salí del coche, cogí una bolsa, y lo primero que vi fue a Fruta de la huerta.
Y Fruta de la huerta estaba con él.
Me lo presentaron, con mote incluido. Ya había tenido tiempo en una tarde de soltar alguna frase mítica que le marcara. Como aquella chica que insistía en presentarse de forma errónea:
- Se presenta la puta novata vily babosa...
- No, novata; se dice "vil y babosa".
- Se presenta la puta novata vily babosa...
- ¡Novata! Como repitas lo de "vily babosa" por quinta vez, te quedas por "Billy Babosa".
Cariñosamente acabaron llamando a aquella chica "la Billy". Como sea, Noséloqueuiero ya tenía mote. Aunque aquello fue lo que menos me importó. Lo que más, aquellos ojos con un color no definido situado en algún punto entre el gris y el azul.
- ¿Me presento?
- No hace falta - sonreía, nunca quise que los novatos hicieran la presentación estándar y por otro lado ridícula -. Yo me llamo Sabaoth.
- Yo Noséloquequiero, encantado.
Se iba con Fruta de la huerta y el resto de la Subtrama (el clan de Fruta de la huerta) a un chino. Porque un hecho tan estándar como las presentaciones, era que ningún año había comedor los primeros días de colegio.
De los siguientes días tengo un recuerdo difuso. Recuerdo festivales del novato, subastas del novato, concursos de gorros de novatos y toda la serie de sucesos eufemísticamente conocidos como actividades de integración también estándares, en los que yo actuaba de protector y defensor de Noséloquequiero. Es relativamente normal adoptar novatillos que andan perdidos si te caen bien. Y Mami y yo adoptamos a Noséloquequiero. Motivados, claro, por mí y ese extraño sentimiento que me hacía pensar que Noséloquequiero era el hombre de mi vida.
Siempre he sido exagerado para algunas cosas, pero cuanto más tiempo pasaba con él, más se confirmaba aquello que yo creia. Porque era dulce, porque era amable, porque era educado, porque era atento, porque era sincero, porque era inocente, y porque... porque me apreciaba. Cuantas más horas pasaba con él, más me encantaba, más me hechizaba. Cada gesto, cada palabra y cada mirada iban llenando una cajita que, al cabo de dos semanas, estaba tan llena que me hizo pensar en palabras mayores.
"No tiene remedio. Me he enamorado de Noséloquequiero".
Nunca he llegado a saber si eso es amor, ilusión, perspectiva de futuro o qué narices es. Lo que sé es que me ocurre a veces y con determinadas personas, y es lo más parecido que conozco a amar a alguien.
Entonces llegó el momento en el que empecé a pasarlo mal. Porque veía que sentía algo demasiado fuerte por alguien con quien, en principio, y como siempre, tenía cero posibilidades. Para ese momento yo ya era lo más importante que Noséloquequiero tenía en su vida. No era nada del otro mundo, en realidad: cuando llegas a una ciudad completamente nueva, rodeado de gente completamente nueva y vives en un sitio completamente nuevo, buscas cuanto antes algo a lo que aferrarte. Y en la vida de Noséloquequiero, por casualidad o por casualidad condicionada, aparecí yo.
Ser lo más importante en su vida implicaba pasar mucho tiempo con él. Comer con él, cenar con él, merendar con él, ver capítulos de Escaflowne con él, comprar cómics con él... casi siempre rodeados de más gente, pero siempre con él. Y también implicaba pasar muchos momentos a solas con él. Después de comer, en la sobremesa; por la noche, después de cenar, hasta que entrara el sueño... porque esos días pasaban muchas cosas, y porque siempre necesitas a alguien con quien compartir esos momentos. Esos momentos lo suficientemente íntimos como para no querer estar con más de una persona y lo suficientemente públicos como para no querer estar solo.
No recuerdo en qué capítulo de Escaflowne de los que vimos en aquéllas dos semanas empecé a apoyarme la cabeza sobre él. Y tampoco recuerdo en qué capítulo el apoyar la cabeza se convirtió en esos semiabrazos que le das a la gente cuando estás viendo una película.
- Te puedes echar sobre mí, si quieres.
Y ver así la película con alguien yaciendo sobre tu pecho, con su cabeza cerca de tu cuello. Y tú con tus brazos encima de esa persona, jugeteando con el jersey, o dando golpecitos en su barriga, como para quitarle dramatismo al asunto.
Lo que sí recuerdo es aquella noche al final de esas dos primeras semanas. Sobremesa hasta las mil de la mañana, después de haber visto el capítulo de Escaflowne correspondiente - que más que una ilusión por ver manga era una excusa perfecta y elegante para aquello del "vente un rato a mi cuarto" -. Yo estaba tumbado sobre su barriga. Y él me rodeaba con sus brazos. No había música, no había película. Y por un momento, ambos nos callamos.
- ¿En qué piensas? - pregunté.
Silencio.
- Nunca me preguntes en qué pienso.
Sonrisa.
- Demasiado tarde. Ya te lo he preguntado.
Más silencio.
- Que dónde has estado.
Otro silencio. Esta vez no estaba pensando qué decir. Esta vez me estaba empezando a poner nervioso.
- Cómo que dónde he estado... - conseguí articular, medio tartamudeando - que dónde he estado esta tarde, que dónde he estado por la mañana... pero si he estado todo el día contigo...
- Que dónde has estado toda mi vida.
Creo que para ese momento yo ya temblaba. Y después de aquello, yo tenía que hacer eso que llevaba todo aquél tiempo queriendo hacer.
Me incorporé un poco, y le besé en la mejilla.
- ¿Te incomoda que haga esto?
- No.
Me incorporé de nuevo, y le besé en la comisura de los labios.
- ¿Y te incomoda esto?
- No.
Y por tercera vez, me incorporé y le besé en los labios.
- ¿Y esto?
No hubo respuesta.
Se acercó a mi boca, y me besó de nuevo.