Es decir, que en la ronda de almería se rompió la correa del ventilador, que se enganchó en los cables del sistema eléctrico y me montó un destrozo.
Volví en grúa a casa.
Buen fin para mi visita a Lucille. Qué le vamos a hacer. En el fondo tuve suerte de que no se me bloqueara el sistema eléctrico (y la dirección, apunto) en una curva.
Al final, ni comida con este niño ni nada.
Enhorabuena, Dji.
Mi madre me da la tabarra con que tengo que estudiar. Diciéndome que he guarreado el verano.
Lo que no sabe es que guarreé el verano a propósito para tener limpio el segundo cuatrimestre.
Y a día de hoy todavía no me he arrepentido.
Ni creo que lo haga.
Y es que esta tarde en la playa había un puestecillo en el que te duchabas, con un bote gigante de Pantene recuperación solar (o algo así) y suavizante. Y dije: bueno, como iba a necesitar un kilo de suavizante para deshacer los nudos que posiblemente me habían salido en la playa (en el pelo), pensé,
pues como tengo que hacer el gasto, lo hago aquí.
Y será que no me he enjuagado bien, pero no hay quien aguante la peste del Pantene. No lo vuelvo a usar en la vida. Me asfixio por momentos.
Suena Dulce Pontes. Y pienso que no he dicho que, después de que mi niño el de Cartagena estuviera aquí en las fiestas del pueblo, me fui a ver a Lucille. Y me llevé a mi niño a su ciudad natal, de paso. Y que volví el otro día.
Ha sido un fin de semana estupendo, maravilloso. Me lo pasé genial.
Después de que se terminara el modo matrimonio.
Vale, el Firefox no me deja poner tildes. Al carajo, ya explicar'e esto otro d'ia. Adem'as, as'i dejo la intriga.
de alguien. Es como si no estuviera tranquilo sin preocupaciones, sin tener que estar mirando cuándo aquél entra o cuando aquél otro sale.
Esta vez es Pradera. Este es nuevo. Además, ninguno de vosotros lo conoce: es un personaje de mi pueblo. En cualquier caso, es más o menos la misma historia de siempre. Veo un chico que me gusta, me fijo en él, me fijo en él, me fijo en él, me fijo.
No es tan fuerte en este caso. Siemplemente es mi distracción ahora.
Es absurdo, en verdad, escoger un chico aleatorio y esperar que yo le guste o que pueda surgir algo. No sé hasta que punto espero algo a estas alturas. No sé hasta qué punto me he acostumbrado a no esperar nada y que por eso lo veo normal. Lo que a mí me pasa es algo parecido a la atracción física, pero unilateral. Siempre igual. Siempre sin esperanzas, porque siempre, por defecto, No les voy a atraer.
Y cuando hay posibilidades de que les atragia, pues no les gusto. O están muertos de miedo. O algo. Y cuando les gusto, son griegos y tienen un amor secreto en Malasia.
Hay que joderse. A ver si tengo más suerte con los rubios del norte.
P.D.: Aún está pendiente lo del modo matrimonio. Pero es un poco tarde (en verdad son las 2 y pico, en contra de lo que dice el reloj de Atlantis), acabo de llegar de una boda y he dejado tirados a mis amigos que se van ahora de fiesta por dormir. Así es la vida. Yo no ligo y ellos se quedan sin coche.

me ha dado por la fotografía abstracta.
Y tiene su gracia, algunas veces.
Y sí, esas son mis piernas. Y sí, estoy rasurado. Y sí, soy muy, muy, muy maricón. Todos lo estábais pensando, ¿verdad?
Y digo seis meses como podría decir cualquier cosa. Es lo que hay: seis meses más de contrato y me cambian la nómina a la empresa nueva. Como siempre, no tengo mucho tiempo para escribir porque estoy en horario laboral que te cagas, pero no quería ir dejando, dejando, dejando... en fin, quitarle importancia al gesto de comunicar algo.
Y puede que compre la casa de mi abuela. Porque puede que ella se mude justo debajo de mis padres... la razón es mi abuelo, por supuesto. Pero a saber. A lo mejor acabo en una casa de las de treintaymuchos en el barrio universitario. Who knows. Las perspectivas han cambiado un montón en tres días: lo de mi abuela, lo del contrato... abren unas puertas que quién sabe. ¿Y volver a Granada? ¿Qué hacemos con eso? Si os digo la verdad, para volver a Granada y que no esté la gente importante... (Dji en Jaén, Sab en Daarmstadt, Vegetalia en Ginebra, 1052&B en Escocia, NdelT a saber, otros en la luna en todo caso...)
No hago más que pensar en dentro de dos findes... 1052&B nos han mandado una máquina de pan y la llevaremos: hace un pan que te mueres. Tengo ganas de ir a la atalaya de Sab.
A ver cómo es.
Iiiiiiiii, si no se te vieran los pies parecerías una nena, amour.
Pero vamos, no se lo digáis a nadie... jejeje. Estoy algo nerviosa de pensarlo: megadecisión al canto, inversión a largo plazo, ¿nueva o de segunda? ¿del constructor o de mi abuela? ¿millonada o millonada? ¿cuántos impuestos ahorro? ¿tendré un trabajo bien pagado dentro de dos años? ¿y niños? ¿y compartirán habitación? ¿y una habitación para estudiar? ¿y cuántas obras? ¿y entonces, eso tendrá ruido? ¿y luz? ¿y a cuánto estaba el barril de Brent? ¿y la economía mundial y los tipos de interés? ¿y cómo estarán dentro de veinte años? ¡uf! ¿y de treinta? ¿y entonces se hacen mayores y la vendemos? ¿y nos vamos dónde? ¿y cuánto costará entonces una casa? ¿y habrá sitio? ¿y no será mucho lujo para nosotros, que somos unos cutres? ¿y la opción por la pobreza? ¿y si Jesús dijo hermanos, pero no primos? ¿y si él en verdad con lo de los talentos y tal potencia la especulación inmobiliaria de la que puede que yo forme parte?
¿y si? Bueno... sigo en el curro y sigo dándole vueltas, así que de momento dejo las mil preguntas del millón en el aire.
Y es que sí: a mi abuela le gusta tanto la casa nueva, que nos vende la otra. Si la queremos.
Las cosas cambian muchísimo en dos días.
Y a veces, mucho mucho más.
Hace ya tiempo que leo Barrapunto, que es un sitio donde ponen noticias relacionadas con el mundo de la informática ("la informática es a los ordenadores como la astronomía lo es a los telescopios" - Dijkstra).
En mis ratos de tiempo libre, incluso de aburrimiento, me dedico a leer los comentarios que la gente deja a las noticias que salen. Desde un principio me mosqueó unos numeritos que salen al lado de los comentarios. Pensaba: "¿quiénes serán los que se encargan de decir cuánto de bueno es un comentario, de -1 a 5?". Y un día me encontré con que yo mismo podía moderar los comentarios. Dependiendo de si un comentario me gustaba mucho o poco, le ponía un +1 o un -1, de modo que su puntuación cambiaba.
Y si en un principio me fiaba poco de la puntuación asociada a los comentarios, después de saber que cualquiera puede puntuar, menos aún. Nunca me he fiado de la masa, y menos aún después de vivir en el famoso colegio en el que he vivido, en el que el discurrir cotidiano de mi vida se veía orientado por las decisiones que ciento cincuenta adolescentes más o menos pubertosos tomaban en asamblea plenaria.
La masa es tonta, por definición. No es que todo el que forme parte de una masa se vuelva tonto, así de repente; pero ocurre que es muy humano - y muy animal - correr en la dirección en la que todo el mundo huye. "Si todos corren para allá, será que allí hay peligro".
Aunque, en cualquier caso, a mí normalmente me gusta estar alejado del grupo, para ver si lo que allí ocurre es que hay un fuego o hay una rana pequeña que hace huir a todo el mundo. A lo mejor es que he visto demasiadas veces huir a la gente de cosas que a mí me gustan sobremanera.
Todo esto venía a que me parece curioso que en un sitio tan defensor a ultranza de la libertad - abanderados del software libre -, a la hora de opinar y leer opiniones pongan delante un filtro: el de un grupo de individuos desconocidos elegidos al azar de entre la masa, que te dicen lo que leer y lo que no.
Al final, cambié mis opciones para que se muestren todos los comentarios. E intuyo que próximamente marcaré la opción de "no mostrar puntuaciones de los comentarios".
la democracia es una mentira; la religión es una mentira; la Iglesia es una mentira; el matrimonio es una mentira; el amor es una mentira; Internet es una mentira; la televisión es una mentira; los anuncios son una mentira; los programas del corazón son una mentira; los periódicos son una mentira; los artistas son una mentira; las discográficas son una mentira; las guerras son una mentira; la paz es una mentira; la sociedad es una mentira; las encuestas son una mentira; la estadística es una mentira; la física es una mentira; la historia es una mentira; las banderas son una mentira; los himnos son una mentira; las causas por las que luchar son una mentira...
...a este paso va a ser más fácil creer en Dios que en el hombre.
¿es este weblog una mentira? ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? Hmmm... yo le pongo, de nota, un cuatro... jejeje.
sobre penta, querrás decir, ¿no? ¿De verdad te parece tan malo? Pues a mí me gustaba...
Bien, ya sé: esta es tu venganza por aquél comentario que te gustó mucho y del cual NdelT y yo pasamos - sin maldad ni alevosidad alguna.
Al mediodía de hoy me iré a Granada.
... menos yo, que sólo me reencuentro conmigo misma, después de unos días de terrible mal humor. Al fin y al cabo, estoy siendo una buena chica... sólo mis 73 kilos (¡por el amor de dios! ¿Por qué se me ocurría pesarme en tu báscula, Sab?) me recuerdan la buena vida que se supone me ando pegando. Y me impiden (levemente) mirarme mucho al espejo, y que me gaste una pasta en ropa... así que supongo que me la gastaré en zapatos. Al final la operación Camper no la llevé a cabo y llevo con las sandalias griegas que no me puse en Grecia todo el verano. Así son las cosas...
Por desgracia, no todo lo que nos parece agradable al tacto lo es también a la vista. (María de Medeiros en Pulp Fiction).
He aquí una gran verdad, sobre la que estoy meditando desde la hora de la siesta. Y ahí la dejo un poco...
PD: Me parece harto injusto que todo el mundo se vaya a Granada ya pero que ya. Voy a ver si me planto allí el finde del 11.