Declaro que esto está en huelga de palabras, hasta que hable con el implicado del pensamiento que comento. Al menos, hasta que tenga constancia de que ha leído los titulares. Si Lucille quiere escribir algo, que lo haga. Yo por mi parte, espero.
A pesar de que tengo mil cosas que contar... empezando porque el año que viene probablemente tendré que poner otro mapita de esos que salen en el lateral, centrado un pelín al sur de Frankfurt, si tengo suerte.
Veo la solicitud y me da la impresión de que soy otra persona, cuando recuerdo que el año pasado sólo oir hablar de marcharme me daba repelús.
Π.Δ.: Πορ θιερτο, αορα με α δαδο πορ απρενδερ γριεγο. Αλ μενοσ λο χυστο παρα εντενδερ λασ κανθιονεσ δε Χαρισ Αλεξιου. Ι κον ελ ρολλο ιντερναθιοναλ, ε πυεστο ελ τεκλαδο εν γριεγο. Ι μολα μιλ, κομο ποδ'εισ βερ.
Sab, escribir en griego no mola. Me parece muy bien que te haya dado por ponerte a estudiarlo, aunque no se me ocurre ninguna relación con tooodo lo que ha pasado en los últimos meses... Pero sigue así y empiezo a comentar en euskera. He dicho.
Evidentemente, mi interés repentino por el griego está claramente relacionado con los sucesos acaecidos en el último año. Pero no como de costumbre. Lo normal hubiera sido que me hubiera dado antes de conocerlo - mientras le buscaba -, o al conocerlo, o mientras estaba con él.
Mi interés por el idioma en cuestión es por la señora esta que canta, Jaris Alexiou (Χαρισ Αλεξιου). Y más en concreto, porque quería cantar unas cuantas canciones de esta señora, y si pretendo leer la letra que la chica griega que cantará conmigo (amiga de Rey, claro, superguapa e increíblemente atractiva incluso para mí) me transcribirá - espero - pues debería familiarizarme con la fonética del susodicho alfabeto.
En fin. Una manera más de desatender mi carrera.
Si no recuerdo mal, la fonética en griego es prácticamente igual a la de ese castellano mío que cada día es menos estándar. Así, "¡Quita, Marica!" dicho en griego y pronunciado como "¡Quita, marica!", es una frase que perfectamente puedes gritar por la calle y que todo el mundo entenderá (aunque en Grecia eso lo entiendan como "¡Mira, María!"). Así que mejor búscate otra excusa, porque ésta no ha colado.
A ver... Sí, la fonética es la misma. Pero resulta que si pretendo leer las letras de las canciones que voy a cantar (espero tener la letra, al menos, ya que no tengo ni idea de lo que voy a recitar) tendré que leerlas en griego... o eso, o le pido a la chica que va a cantar conmigo que me haga la transcripción fonética en caracteres latinos. Así que vale, "¡Quita, marica!" es perfectamente pronunciable en griego. Pero si quieres que un griego lo grite por la calle sin demasiados problemas, mejor pásale una nota que ponga "κιτα, μαρικα!".
Vaya, después de tanta historia, al final hoy he visto al malasio. Que es de Málaga, por cierto. Y bueno... es guapillo. Así canijillo, y moreno. Y sí, también me gusta. Y encima es simpático. Hice una visita a la casa después de pasarme por relaciones internacionales. Y he estado allí toda la tarde hasta hace un rato... Rey estaba arriba en su cuarto con el malasio. Bajaron, y al rato yo me he ido. Era curiosidad lo que tenía, la verdad.
El señor aludido en el anterior pensamiento parece tener cero de interés en tratar el asunto. Al menos, ayer le puse a huevo hablar un rato con él, y no quiso. Bueno. Es una pena, pero yo no puedo obligar a nadie a ser amigo mío, por muy amigos que fueramos en el pasado.
Llega mayo, y tengo un montón de cosas que quiero hacer. Que si un concierto con la chica griega, que si fiestas con NdelT, que si ir a ver a Lucille al Paraíso - y de paso ver a mi Niño, aunque sea para un café -... y como es mayo, hay que estudiar. Así que creo que voy a empezar ahora mismo, porque si luego me voy a ir a ver una película con Llamada Perdida... debería hacer algo, aunque sea por aparentar. O eso o mis compañeros de prácticas me matan.
Tío. Esto de que llueva le deja a uno aplastado. Mira que tengo ilusiones, a espuertas. Pero es que ver el cielo cerrado... Aunque ya puedo acostumbrarme. Porque casi seguro que me voy, a Alemania, a Bélgica (Gante), a Austria (Linz) o a alguno de los destinos en Francia que he pedido. Ojalá me manden a Darmstadt. Más que por irme en sí, estoy nervioso porque quiero ese destino. Aunque... nunca se sabe qué será mejor.
Es curioso que me hayas estado haciendo daño - porque en el fondo me has estado haciendo daño - tantísimo tiempo y que no haya reaccionado. Es curioso que haya tenido verdades como puños que echarían para atrás a cualquiera delante de mis narices, y que no me haya inmutado. Es curioso que este ataque de locura antidiplomática me haya dado al ver al malasio.
Y es que te dedicas a codificar el mundo, a tergiversarlo todo de forma que todo esté acorde y todo sea armonioso. Te dedicas a manipular a la gente, para conseguir siempre lo que quieres. Y encima tienes el rostro de intentar justificarlo tras una filosofía triste. Que cuando la escuchas casi suena convincente, pero que cuando la piensas friamente, suena a broma.
¿Te acuerdas cómo asentías cuando, al principio, cuando nos conocimos, yo decía que lo que Jardinero hacía, cuando criticaba su manera de tratar a las personas como si no tuvieran sentimientos? Es paradójico, porque tú eres exactamente igual. Tratas a la gente como si pudieras pedir lo que quisieras de ellas, como si pudieras explotar todos sus recursos a tu antojo; es más: tratas a la gente como si tuvieras derecho a lo anterior, alegando luego que la gente está alrededor tuya porque quiere. A tus "amigos", a tu "amor", a tus "rollos"...
Pero siempre, por encima de todo, Rey. Tú, siempre encima. Arrasando con cualquier cosa. Porque al fin y al cabo, es lo único que te importa. Ser feliz, o tratar de serlo. Importando poco o nada lo que las personas que tienes a tu alrededor, las que quieres tener a tu alrededor o las que dejas atrás sientan. Nunca te ha importado nada de lo que sienten las personas que - ingénuas ellas - te han querido. O al menos, que yo sepa - y cada vez tengo más evidencias - nunca has hecho nada por interesarte.
Eres el egoísmo en persona.
Últimamente me dedico a quedar con infinidad de personas a todas horas, cubriendo mi agenda de compromisos sociales, cafés, salidas, fiestas multitudinarias... Con la bici - medio de transporte ecológico, rápido y barato allá donde lo haya - corriendo de un lado para otro, comprando helados en los italianos para compensar a la gente a la que he dejado un poco plantada porque el compromiso anterior se me alargó más de lo que esperaba.
He llegado a la conclusión de que no se puede quedar con más de dos personas distintas en una tarde. Es que si no no da tiempo.
No tengo tiempo de sentirme solo, y si me siento sólo lo único que tengo que hacer es coger el teléfono o la bici y siempre puedo llegar a algún lugar en el que alguien me invitará a un café, a un zumo o a una charla tranquila, sencillamente. Mami me dice que eso me está viniendo muy bien, que nunca lo había hecho y que en realidad casi lo necesitaba. El churreteo constante, vida social ajetreada, quedar con mucha gente, conocer a mucha gente... Que eso hay que vivirlo, porque si no luego se echa en falta. La verdad es que estoy dejando la carrera un poco de lado. Pero he pensado: "al carajo; de todas formas luego en verano en el pueblo no tengo nada que hacer... y aquí sí".
Salir mucho, conocer a gente distinta. En realidad siempre a la espera de lo mismo. De encontrar a la persona.
Si es que en el fondo creo que yo no voy a cambiar nunca.
Sab, córtate el pelo.
Sab, cada día te pareces más a NdelT... en cuanto lleves dos o tres Erasmus antiremordimientos, claro.
PD: Finde-finde, venís, veníiiiiiis.
PD (2): ¿Y si dejáramos a NdelT que posteara de modo normal? Digo, que si no me pierdo cosas... ;-P
Esta tarde lo andaba pensando. Que últimamente esto carece de sentido. Porque empezó siendo un diario secreto entre dos personas. Que acabó siendo un diario secreto publicado en Internet. Vamos, que el único secreto que tenía era conocer la dirección. Pero al fin y al cabo, sólo le importaba a unas pocas personas. Para esas personas se hizo, y por esas personas existía.
Pero como digo, últimamente ya no es tan compartido. Y es que Lucille lleva un montón de tiempo sin aparecer. Lleva un montón de tiempo sin tener nada de tiempo, de hecho. O al menos, si tener tiempo para dejar constatación escrita de por qué no tiene tiempo. Vale, me estoy colando. Da igual... el caso es que ya le he echado incluso de las memorias más recientes.
Y casualmente (o no tan casualmente) se cuajan paralelamente las ideas de mudar Atlantis, de ampliar Atlantis para que NdelT deje de ser sólo columnista (y pase a escribir en la contraportada), de comprar un dominio para Atlantis... Muchas ideas que podrían resultar en el fin de Atlantis. Por qué no... las cosas tienen su fin. Y Atlantis somos Lucille y yo. Y la columna de NdelT, todo hay que decirlo.
A ver por dónde salimos. Por ahora, sigo escribiendo yo solo.
antes de irme a la misa de mi abuelo.
Me llamaron esta mañana para que me bajara al pueblo, para estar con mis padres.
Ha sido un momento muy duro. Cuando me dirigía hacia donde le velan. Había un montón de gente en la calle, y yo me acercaba con mi primo por la cuesta. Al menos, mi padre estaba fuera y no he tenido que entrar en la casa.
Y aquí estoy ahora, terminando documentos de ingeniería del software III, yo solo, en mi casa, a las cinco y media de la mañana, mientras mis padres velan y mi hermana duerme con mis primas por ahí.
He estado a punto de comprarme el Ab-swing. Si hubiera estado viendo el canal de la teletienda cinco minutos más, me lo compro.
Todo esto ocurre mientras estoy solo en mi casa. Mientras estoy solo en Atlantis. Qué poco me gusta estar solo.
Si se hiciera caso de este diario, parecería que he abandonado a Sabaoth, que lo he dejado solo, solo de verdad...
He de aclarar que eso no es cierto. Lo que ocurre es que desde que estamos en el mismo país, hablamos por teléfono. Y bastante. A veces, hasta me parece que me enrollo demasiado.
Estos últimos días he estado también bastante apagada: iba a mandar un email general a toda la gente que conozco, el día en que por primera vez me rendí. Eché el currículum, el mismo día, en el Corte Inglés, en La Manga Club y en el Carrefour, entre otros. A la vez, sigo buscando curro de lo mío. Mi mayor esperanza, que me dieran un curro en una inmobiliaria cerca de aquí.
Al final, como todo en ese día (menos el corte de pelo, que le dije a la peluquera "he tenido un mal día, mejor no hacer nada radical") parecía que todo salía mal, porque al final perdí la mitad del email, no lo mandé... Había hecho todas esas cosas que no quería hacer (como decir en voz alta "a ver si me dan lo del cortinglés"). Había discutido con Pablo, porque dice que debería bajar mis tarifas para los particulares (¿pero hasta dónde, preguntaba yo?). En fin, todo a mi alrededor iba siendo cutre, cutre.
Como todo lo que me sucede, era un bajón de juguete: ayer me llamaron de la inmobiliaria y están very interested in your profile. Me han ofrecido hasta mudarme. Esta semana no, la otra, tendré una entrevista... Se trata de llevar a los clientes ingleses y los alemanes, me parece... habrá que ver. Luego me llamaron de la única tienda del pueblo (aparte de mi tío) que tiene mi teléfono: 34 folios sobre construcción que no los salta un galgo, al parecer han estado buscando a alguien más barato ("you have very competitive rates") y no parecen haberlo conseguido. También es un montón de curro, pero bueno. Y luego me salió otra traducción estando ya allí.
Ayer ya había 45 personas apuntadas en el curso de Granada (límite de plazas, 34).
Y sin embargo, no vais a venir este fin de semana, que es lo que me estaba sosteniendo el resto de la semana... Y en todo caso, me gustaría estar yo ya allí... aunque por otro motivo.
Y me jode. No puedo estar en una fiesta, una cena en la que haya alguien que me guste y estar sin perseguirlo. Sin estar pendiente de.
Si al menos fuera productivo... Pero es que este no es el sitio adecuado.
y es que estamos demasiado tiempo siendo felices. Viéndonos en Granada, y similares.
Me voy a Alemania el año que viene. Fijo. Con beca. A Darmstadt.
Las cosas van bien con mi ex. Muy bien. Tanto por su parte como la mía.
Y encima NdelT... Ejem. Lo dicho, es que últimamente la felicidad y el buen rollo no nos dejan mucho tiempo para Atlantis. Ah. Se siente.
... he de confesar.
Pues eso, que estaba yo felicísima de la vida en Granada, disfrutando de la sensación de estar tirando un curso (cosa que no había hecho nunca antes; ni tirarlo ni disfrutarlo), disfrutando también de la sensación de estar haciendo algo con mi vida, de tener amigos, de poder recuperarlos, disfrutarlos, vivir en esa ciudad que nunca para (si la dejas), etcétera...
Ahora estoy de vuelta en casa, y tengo que decir antes de que me os tiréis al cuello que lo estoy disfrutando: había echado de menos a mi niño (que también triunfó en Granada, he de decir), él me había echado de menos a mí. Coincidimos en que no hay nada comparable a estar con el otro y a estar en casa... Pero yo aquí no tengo trabajo ni relación ninguna más que él y mi familia: nunca he tenido a mi familia alrededor y eso es bueno, pero en verdad había echado de menos la sensación continua (y no puntual) de "tener amigos" (una sensación que no sentía desde hace casi un año). Mi despedida de soltera fue con los amigos de mi hermana (y con Inma): gente majísima con la que me lo pasé en grande, pero que por una razón u otra no me hace sentirme así.
Estuve hablando también mucho estos días de la relación entre Sábanas Blancas y Tarta de Fresa: no comprendo como en este grupo puede haber tanta gente en contra de las decisiones sentimentales de los demás, cuando el que esté libre de errores que tire la primera piedra. El caso es que yo sentí celos por primera vez en años (quizá desde lo de otras tartas de extraños sabores), y que quizá pude hablar de ello con normalidad también por primera vez desde hace tiempo. Y me han sentado muy bien ambas cosas.
Creo que como de costumbre voy lanzando bolas de pintura sin conseguir pintar un cuadro detallado y significativo para alguien que no sepa de qué estoy hablando; quizá el secreto de que en este diario seamos tan pocos es precisamente ése... como en tantos otros aspectos, entre nosotros nos entendemos...
... lo que yo creía que tenía que hacer: lo que me parecía correcto. Sé que me vais a matar por decir lo que voy a decir, pero es que lo único que me atraía del trabajo es que a) era un trabajo y b) pagaban una pasta. Quizá sea todavía temprano para venderme al capital (aunque esta expresión en sí sea ya una broma), pero no me vi capaz de dejar la vida de traductora: y parece que mi futuro empleador se decepcionó, porque hasta yo me sorprendí a mí misma. La vida hace cosas extrañísimas, my friends, y una de ellas es que aquí estoy yo, la misma de la semana pasada, pero mirando la vida de otra manera.
Quizá en ello influya que me han pagado lo de la otra semana: quizá tenga algo que ver, quizá lo que sucede sea que, en realidad, yo esto lo hago por dinero, pero que, resulta, fíjate, que no haría cualquier cosa por dinero. Y eso me ha sorprendido de mí misma.
PD: Sí, después de los meses que te llevo dados, Sab, pero ¿no tiene así aún más mérito? (Hmmm...)
Esto... _
Luego no te quejes de que no trabajas. En cualquier maleta, me alegro de que seas feliz. Al fin y al cabo es lo único que importa.
Ahá. Nos hacemos viejos. Cada vez más. Nos lo cuentan y no nos lo creemos. Sabby nos ha explicado hoy lo de los comentarios. Resulta "de" que había una columna "oculta" a la derecha de la principal. Resulta "de" que se podía escribir en esa columna dándole al "oculto" botón de "comentar".
Lo dicho. Nos hacemos viejos.
P.S.: ¿Será que no se nos da bien la informática? Quizás deberíamos apuntarnos a un cursillo para principiantes...
Hoy me ha llamado un ex-compañero de clase. Realmente, no lo conozco demasiado bien, esto es, hemos salido alguna vez juntos con el resto de informáticos chalados, pero poco más. Es curioso, me di cuenta de que existía en mi cuarto año y realmente lo conocía desde antes (es una historia muy larga...).
El caso es, que me ha llamado para pedirme información sobre unas oposiciones. Oposiciones a las que yo también me voy a presentar (bueno, de hecho le dejaré el honor a Code) (siempre he odiado los exámenes) (me ponen mala) (argh)...
El caso (v2.0) es que Code ha tomado la iniciativa y le ha dicho: "pues no sé de qué va este examen... me han pasado por aquí uno del año pasado en papel, pero no lo he mirado todavía...". Los estragos de la sra. Otilia. El caso es que he reaccionado a tiempo; le he dado una patada a Code, y le he dicho que iba a ver si se lo conseguía en formato electrónico (era bastante fácil de conseguir, estando en un directorio de mi disco duro) y se lo iba a mandar por correo. Luego he estado un rato charlando con él. Un tipo muy majo. Qué desperdicio...
La conclusión es... mmm... se me ha ido un poco. Lo que yo quería decir, de todas formas, es que el dinero, el trabajo, la posición social, etc., no tienen ningún valor si al ir a acostarte no puedes dormir porque eres una mala persona. O en tu caso, porque has hecho lo que no debías.
Sabby me ha dicho que podía escribir lo que quisiera... Ja, je, ji, jo, ju...
Ayer estuvimos cerrando la contabilidad del año pasado. Como somos unos cutres, nos salen todas las cuentas descuadradas. El caso es que, cuando en una cuenta bancaria tienes numeros rojos, eso significa, que debes dinero al banco.
Pero... ¿qué sucede cuando tienes números rojos en Caja? (Caja: dícese del dinero que se tiene en una empresa para los gastos cotidianos; normalmente se tiene en una caja de lata con un candado) (a poder ser, supercutres, ambos)
Si tienes dinero en Caja, lo tienes en mano (billetitos, moneditas). Pero si tienes números rojos, lo que tienes es anti-dinero. El anti-dinero es dinero hecho de anti-materia. Y no es de curso legal. De forma que, cuando luego metes dinero de verdad en la Caja, al encontrarse con el anti-dinero, ambos se destruyen (y se genera energía, pero eso es lo de menos) hasta que no quede más anti-dinero, y entonces el dinero no desaparece, sino que se queda en la Caja.
¿Ha quedado claro? (ya anuncié que era una paranoia)
En eso estamos. En organizar viajes, cartas de convalidación, cursos de alemán, residencias... La verdad es que estoy más ilusionado de lo que nunca pensé. De hecho, cuatro meses atrás me daba miedo irme de Erasmus, y ahora es la ilusión de mi vida.
Me dice Mami que soy una veleta. Dijo Capitán Planeta - que es un ser bastante simple, todo hay que decirlo, pero sincero - que en realidad eso lo decía porque no le gustaba la idea de que me fuera el año que viene. Y yo pensé que tenía razón. Y puede que sea un poco una veleta. Pero es que la vida me ha cambiado bastante en los últimos cuatro meses.
A lo mejor eso no se ha advertido en Atlantis, pero mi estilo de vida ha cambiado radicalmente. Voy poco como nada a clase. Estoy todo el día en la calle. Viendo a unos, viendo a otros, tomando café, paseando. Da igual haciendo qué: pero en la calle. Churreteo churreteo. Quizá un poco para no estar solo, para no pensar mucho en determinadas cosas. Porque sí, reconozcámoslo, aún estoy jodido por lo que pasó con Rey. Qué le vamos a hacer. Triunfé, cierto, pero también perdí. Y no me gusta perder. No estoy acostumbrado a perder.
En realidad no echo de menos a Rey - y no me estoy timándo, créanme -. Estoy jodido por estar solo. Me es indiferente Rey que mi Niño que el rubio de la Zoo. No quiero estar solo. Al menos creo que no quiero estar solo.
Es tarde, tengo sueño y ni siquiera sé de qué estoy escribiendo.
A veces en este estado es cuando se escriben los mejores pensamientos.