Tengo una puerta en mi alma
que no necesita llave.
La tengo siempre abierta
y no me la cierra nadie.
(Canción flamenca, mi nuevo lema)
y jazmín, y fresa
y chispas de luz
y un corte de luna
Con sus grumillos, sus migajillas... se acaba... y el monstruo de las galletas nunca se traga ninguna ¿os habíais dado cuenta? ¿no os daba rabia? ¡Todas las galletas hechas pedazos, quedándose pegadas en el peluche azul!
¿Cuántos niños habrán gritado "eh, cómetelas, no las rompas"?
pero esta noche no estás y te echo de menos. Es raro. Como a todas las cosas buenas, ya me había acostumbrado a probar cosas del weblog y hablar de la vida contigo antes de irme a dormir. A pesar de la siesta estoy algo cansada (no sé por qué, supongo que será la medio insolación de esta mañana en el examen del Goethe de nuestros niños). En todo caso, que sepas que he pensado en ti. (Besos)