... a veces.
Para la política, no.
Para el fútbol, sí.
Todo depende del deporte al que estemos jugando.
22 de junio de 2008, domingo, [17:48 - 17:50] @ La bandera es guay o no a ratosxD
06 de junio de 2008, viernes, [10:04 - 10:11] @ se admiten sugerenciasSon las 3:50 de la mañana. No me puedo dormir. Esto viene siendo una constante estos últimos días. Me quedo hasta tarde despierto, en parte porque tengo cosas que hacer, en parte porque me quedo esperándole, o hablando con él. Obviamente, no voy a ir mañana a clase. No quiero morir en el intento. Y si duermo cuatro horas y después pretendo tener un día con una actividad normal, moriré en el intento. Mañana, además, no me va a dar tiempo a echar siesta. Así que supongo que me levantaré a media mañana en lugar de a las siete, con más o menos sueño, intentaré aprovechar la mañana - me quedan muchas cosas pendientes, estamos en un pico de actividad - y me entregaré a mi agenda social por la tarde. Por eso digo que no me va a dar tiempo a echar siesta, porque tengo planificado el día desde las dos de la tarde hasta... hasta... a saber cuándo termina mi día mañana. Además, claro está, que la parte fuerte es por la noche, que es cuando él entra en juego. Es un plan pendiente, porque el martes íbamos a cenar. Pero resulta que tenía un cumpleaños y no se acordaba. Así que quedamos sólo para tomarnos algo después de cenar. Lo cual también mola, porque a) es por la noche, b) da pie a la situación, supongamos ideal para una primera cita, en la que estás a punto de irte a casa, te callas, se calla, le miras, te mira, te acercas, se acerca, y el resto ya se lo saben ustedes. En la mismísima puerta de la Facultad de Traducción, oiga. Es lo que tiene quedar para tomarse algo en el Bohemia. Que aparte de tener un bonus de romanticismo, luego te encuentras con el epicentro de la actividad granadina del club del pepino. Te acompaño a casa, no, mejor te acompaño yo, que tú estás más cansado, vale, el Colegio queda por ahí. Tablas, Trinidad, Duquesa, San Juan de Dios, Rector López Argüeta, este es mi castillo, pues no está nada mal. Nunca me habían besado en la reja del Colegio. Nunca hubo nadie lo suficientemente importante y lo suficientemente maduro a la vez, como para que eso sucediera. Quieres subir a casa, sí, así la veo. Tienes unos ojos preciosos, tú también, esta es la cocina, esto es el salón. El resto se lo imaginan ustedes, o a lo mejor no. Lo miro, me mira, sonreímos, silencio, censurado, vuelva al paso 1. Amanece a las cuatro y media, se termina la noche, te llevo, no quiero que andes solo por ahí a estas horas. RNE Clásica es nuestra amiga y nos regala la cuarta de Mendelssohn, mientras le beso antes de que salga del coche. Ha sido genial, ha sido perfecto, entra en casa, subo el volumen de la música, soy el amo del mundo. Pasa una noche, pasa un día, y aquí estoy, a las cuatro de la mañana, sin poder dormir. No por esto en especial, sino por el desajuste horario que tengo. Total, para lo que queda de semana, aguanto así hasta el sábado que es la fiesta fin de curso. Ah, se va a venir a la fiesta. Quiero que llegue mañana. Quiero que llegue el sábado. No quiero que esto se estropee. Tengo un presentimiento. Y después de toda la mierda que he tragado en estos últimos años, me atrevería a decir que es un tanto justificado. A saber, no sé exactamente lo que quiero, pero sí sé exactamente lo que no quiero. Y esto no encaja en ninguno de los supuestos que no quiero. Lo cual tampoco garantiza que sea lo que quiero. Pero es todo un primer paso. Por ahora, paciencia, calma y tranquilidad. Y un poco de ilusión, gracias, lo echaba de menos.
Creo que me está entrando sueño, por fin. No está mal, sólo son las cuatro y veinte de la mañana. Esta noche no suena música clásica. Mañana espero que vuelva a sonar Mendelssohn.
14 de mayo de 2008, miércoles, [21:48 - 22:28] @ For further information... please waitA veces tiene uno un gran día, sin tener una razón clara para que así lo haya sido. Hoy en concreto:
Hoy ha sido un gran día, lleno de grandes cosas pequeñas. Como deben de ser los buenos grandes días.
05 de marzo de 2008, miércoles, [19:55 - 20:02] @ sin dudaHola amor:
Me ha hecho mucha ilusión tu correo, lo he leído al ir a buscar a Zimt a la guarde. Me alegro mucho de leer que este viaje está sirviendo para lo que querías. La he llevado hoy bastante tarde, luego he leído un ratito en la biblioteca, he cogido el abrigo y me he ido al psicólogo. Hemos estado hasta las 13:20 hablando... la verdad es que ha sido muy productivo, es un consuelo poder decir todas las cosas que se te pasan por la cabeza, seguidas, y todos los miedos y sensaciones extrañas, sin tener que pensar en que a la otra persona le dolerán o le preocuparán. Me he quedado un tanto sensible, pero bien. Me ha dicho que tenemos que sentarnos con calma a hablar de las cosas, y no tener miedo a hablar ni a plantear problemas que se nos ocurran. Yo le he dicho que en general siento que si estoy de mal humor no es buena idea hablar de las cosas, porque puede que se monte un drama para nada o que la situación empeore, y que si estoy de buen humor ¿para qué estropearlo? Supongo que en algún sentido es una de mis «frases Lucille» que sólo tienen sentido lógico para mí, o una de esas situaciones en las que me bloqueo porque no acabo de ver claras las ventajas de ninguna de las opciones, porque todas me parecen incorrectas.
Creo que somos perfectamente capaces de ser felices juntos, los dos y los tres. Sólo tenemos que soñar cómo y luego ponernos a hacerlo. Creo que en general le pedimos cosas muy parecidas a la vida: quizá tú le pidas más partidos de deporte, y yo más excursiones, y tú más tele y yo más escuchar música o escuchar el silencio. Al fin y al cabo, a pesar de los vinos caros y los foie con cristalización de espuma de frutos de algo, sigo siendo la chica que se soñaba con el picante aceitoso de los Reclutas de Las Jarras, y que era feliz con la fórmula desconocida de los bazokas de Refugio, con sus tanques de plástico de medio litro y sus vasitos de cristal para compartir. O la que se partió de risa cuando en medio del campo nos desfilaron por delante del coche ese regimiento de maniobras nocturnas. Es sólo que quizá siento que últimamente tengo pocas oportunidades de ser esa persona. De no preocuparme de nada, de planear lo imprescindible, de soñar con el resto y confiar en que «al final todo sale bien». Las cosas a mi alrededor me oprimen, y no puedo sentir esa libertad de estar en paz con el universo, de mirar al infinito, de no deber nada (y no me refiero a la hipoteca ni a la empresa, pero si lo pienso también). Quizá necesite pasar más tiempo mirando el mar, quizá necesite llegar tarde a más sitios para darme cuenta de que de nada sirve ir siempre corriendo. Ya sabes que muchos de los problemas los sufres porque estás ahí, porque no puedo ni quiero ocultarte cosas y aun así hay veces que no puedo decirlas, o que las digo mal. Muchas veces estoy agobiada por mil cosas, y además llegamos tarde (siempre, siempre llegamos tarde) y me dices: «llegamos tarde». Y yo, que no quería hablar, acabo diciendo «joder, mierda, ya lo sé ¿por qué estoy agobiada si no?». Y no sirve para llegar más temprano o que lo pasemos mejor. Quizá seamos como la pareja de lesbianas de QAF: yo siempre llego tarde, y tú siempre te dejas algo. Quizá no.
Es como si cada mañana me levantara con una cuerda enorme con un nudo, y tuviera un día para deshacerla. Hay días que consigo deshacer el nudo, cuando el día está más o menos avanzado, y entonces y sólo entonces consiguiera descansar. Hay días que puedo ignorarlo, aun sabiendo que si lo hago al día siguiente será más grande y estará más enredado. Hay días que es un nudo simple que puedo deshacer antes de desayunar, y días que me pesa tanto que no sé si conseguiré llegar andando a la oficina. Pero siempre lo consigo. Ésa es la parte buena.
Sé que a veces pido mucho, y que no me pongo en tu lugar. A veces intento mentalmente meterme detrás de tus ojos, y ver lo que tú ves, y decir las cosas como creo que las comprenderás, sin saber exactamente hasta que empiezo a hablar qué son y cómo sonarán.
En fin, que te quiero y, más importante aún, quiero quererte y quiero ser mejor persona (como el loco de la peli).
Dime cuando puedas qué plan de vuelta tienes, que no tengo fechas ni horas ni ruta ni nada.
Besos y más besos,
Lu
05 de marzo de 2008, miércoles, [10:06 - 10:08] @ long time no seeQuiero
¡Qué momentos tan interesantes esta primavera! Suerte, suerte... yo creo que he agotado casi toda mi suerte del mes de mayo, o del año, o del trienio, o de la década... quizá el destino me castigue, pero lo voy a tentar un poco más a ver si cuela lo de ir a Roma... y hacer noche en Madrid por el camino.
PD: Os quiero mucho a todos. Mucho mucho.
por lucille, el 15 de mayo de 2008, jueves, [02:31 - 02:33] @ ¡Nennnne, que todo salga así de bien!hoy ha sido un gran día
Los grandes días son muy grandes.
Por cierto, quiero timaros a todos para que vengáis a casa. I need you. He pasado una semana muy enferma y eso me ha hecho entender... ¡que no, que no os timo! Es sólo que me gustaría mucho. Sab, 1052, Akubika, NdelT... esto es un llamamiento serio y claro. :-)
por lucille, el 09 de marzo de 2008, domingo, [19:07 - 19:09] @ it\'s so good to be back (ladies and gent-gentlemen, introdu-ducing the new-new and impro-improved...)Para la persona a la que me he tirado esta mañana
1) No es algo que puedas apagar [es un juego de palabras entre turn on, turn off (poner/quitar), así que yo pondría apagar como antónimo de encender (la pasión)]
2) Una parte de mi está siempre distante [aquí detached significa "showing lack of emotional involvement" o "impersonal objectivity". Pero también es un juego de palabras con desconectado y separado en el sentido físico]
3) Un momento. [Espera a qué?] Eso es...? [Es una pregunta] Eso es la secuencia de Fibonacci!
(Disclaimer: son las 2.15 de la mañana y aún voy por la página 9 de las 25 del artículo que tenía que haber revisado la semana pasada. Revisar provoca alteraciones de la autopercepción de la capacidad comunicativa empática. Lo de arriba es sólo como yo lo leí, no una crítica ni nada por el estilo.)
por 1052, el 01 de octubre de 2007, lunes, [20:52 - 21:24] @ he dicho!lass mich in Ruhe
No lo he dicho, pero había pensado en plantarme en Cartagena un fin de semana para desconectar.
Fíjate, Lu, que ya ni siquiera tienes que intentar timarme.
Ahora mismo estoy tan hasta la polla que me iría hasta a Edimburgo, pero parece que Milypico se viene p'abajo, así que ná.
por sabaoth, el 01 de octubre de 2007, lunes, [20:20 - 20:23] @ así están las cosaslass mich in Ruhe
Want to come to Cartagena for a detox? Te lo digo poco, pero me acuerdo bastante de ti. Besiños.
por Maiko, el 01 de octubre de 2007, lunes, [02:43 - 02:44] @ ¡antes de que llegue la jefa!Meu Sonho
Que no es que me duela estar lejos de ti, que también, es que tengo una amigdalitis de caballo. Justo lo que me faltaba en este fantástico verano sin vacaciones: que mi único descanso venga por prescripción médica.
Un besico, disfruta de tus vacaciones.
por sabaoth, el 24 de agosto de 2007, viernes, [08:27 - 08:31] @ Qué coñazo anginas